El Mundial más grande de siempre, por primera vez con 48 selecciones en juego y 104 partidos repartidos en tres países, Estados Unidos, México y Canadá, comienza su cuenta regresiva, con la Casa Blanca como un eje desde donde el presidente estadounidense Donald Trump ejerce como omnipresente anfitrión. De Guadalajara a Toronto, pasando por Los Ángeles, Miami, Dallas hasta el MetLife Stadium de Nueva Jersey, que el 19 de julio albergará la gran final. Un total de 16 ciudades, tres de México, once de Estados Unidos y dos de Canadá, serán sede de los partidos de la Copa del Mundo 2026.
La historia del Estadio Azteca de la Ciudad de México y el encanto de joyas arquitectónicas como el SoFi Stadium de Los Ángeles, con un costo de 5.000 millones de dólares, o el Levi’s Stadium de Santa Clara (California) contribuirán a añadir lustre a un torneo en el que Argentina, con Leo Messi al frente, va a defender el título conquistado en Catar.
No podía haber escenario más distinto para dos Copas del Mundo que el de Norteamérica. Si en Catar hubo ocho estadios, separados por un máximo de 75 kilómetros entre ellos, en esta edición hay casi 4.000 kilómetros entre Ciudad de México y Vancouver.
Será el último baile de Messi y Cristiano Ronaldo, el primero de Lamine Yamal al frente de España, un estreno en un Mundial para Carlo Ancelotti como seleccionador de Brasil y otra oportunidad para Kylian Mbappé para levantar al cielo la que sería su segunda Copa del Mundo.
El deporte y la política se entrelazan en esta Copa del Mundo. A partir del sorteo de la fase de grupos, celebrado en Washington DC, hasta las tensiones con Irán extendidas al campo de fútbol.
La participación en el torneo de la selección iraní se complicó por la escalada bélica iniciada el pasado mes de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán. A principios de marzo, el presidente federal iraní, Mehdi Taj, aseguró desconocer si su selección podría disputar los partidos del Mundial tras los bombardeos estadounidenses e israelíes sobre su país.
Infantino aseguró en abril que “por supuesto” Irán participaría en la Copa del Mundo y Trump dijo el pasado 30 de abril que si el presidente de la FIFA, al que considera su “amigo”, lo había decidido, le parecía bien. Irán estará en el Mundial, pero ha cambiado su cuartel general de Tucson (Arizona) a Tijuana, en la frontera mexicana. A menos de una hora en avión de Los Ángeles, donde jugará dos de sus tres partidos.
Existe, además, fuerte incertidumbre en materia migratoria de cara a la Copa del Mundo. Mientras la Casa Blanca insiste en que quiere un torneo seguro y, al mismo tiempo, atractivo para millones de visitantes con visado turístico, los planes para involucrar a agencias como el ICE dentro del dispositivo de seguridad han encendido las alarmas entre organizaciones de derechos humanos, legisladores y comunidades migrantes.
No faltaron polémicas por el precio de las entradas, con el mercado dinámico en la venta de boletos en el foco. Las plataformas de venta en línea de entradas operan legalmente en Estados Unidos y permiten a los usuarios revender boletos a los precios que ellos mismos determinen, siempre que haya alguien dispuesto a pagarlos. Este sistema ajusta el valor de las entradas según la demanda, lo que puede provocar incrementos notables en eventos de alta popularidad como Finales NBA, un Súper Bowl o el Mundial de fútbol.
En las últimas semanas se han visto entradas en venta por más de dos millones de dólares, aunque esas cifras no reflejan el precio real de venta. En muchos casos, estos precios son una referencia inicial dentro del mercado dinámico y pueden ajustarse en función del interés real de los compradores.
La estrella es Nueva York
La sede que albergará la final del Mundial de fútbol de 2026 se presentará durante el torneo como el mayor escaparate global de Estados Unidos. El área metropolitana más poblada del país, con cerca de 20 millones de habitantes, acogerá ocho partidos del torneo, incluida la gran final, aunque el estadio mundialista se encuentra en East Rutherford, en el estado de Nueva Jersey, a unos 15 kilómetros del centro de Manhattan. Desplazarse desde Manhattan pasa por tomar un tren del NJ Transit desde Penn Station hasta Secaucus Junction y, desde allí, enlazar con el servicio ferroviario especial Meadowlands Rail Line. El trayecto, de algo más de media hora, cuesta normalmente 12,90 dólares, pero los días de partido el coste subirá a 98 dólares.
Los datos
148 selecciones. Será la Copa del Mundo con más participantes hasta la fecha. 3 países anfitriones. Hasta la fecha, solo Corea y Japón en 2002 habían compartido localía. En esta ocasión lo harán Canadá, México y Estados Unidos. 104 partidos. En la cantidad de partidos jugados también se romperá otro récord, para el que se necesitarán 38 días.