Dos goles de Harry Kane, uno de Jude Bellingham y otro de Marcus Rashford, en el tramo final, acabaron con la resistencia de una meritoria selección croata que igualó en dos ocasiones la desventaja, pero claudicó víctima de sus errores frente a un conjunto inglés que ve reforzada su condición de aspirante al título.

No había pasado nada en nueve minutos, hasta que Luka Modric cometió un error inesperado dentro de su propia área. El capitán croata perdió de vista el balón ante la presión de Noni Madueke, que le robó la posesión y provocó un penalti que Harry Kane transformó en el 1-0 tras una repetición ordenada por el VAR.

Pero Croacia volvió a demostrar su capacidad de reacción. Le bastó un desajuste defensivo inglés para empatar con un gran disparo desde fuera del área de Martin Baturina en el minuto 36. Sin embargo, Kane apareció de nuevo antes del descanso para devolver la ventaja a Inglaterra con un remate de cabeza tras un saque de esquina.

Croacia responde dos veces, pero Inglaterra termina imponiendo su jerarquía

La respuesta croata fue inmediata. En el tiempo añadido de la primera mitad, una brillante combinación entre Mario Pasalic e Ivan Perisic terminó con una volea de Petar Musa que estableció el 2-2 y dejó el partido completamente abierto antes del descanso.

Del intercambio de golpes salió vencedora Inglaterra. Nada más comenzar la segunda parte, Jude Bellingham aprovechó las debilidades defensivas croatas para plantarse en el área y superar a Dominik Livakovic con un disparo cruzado que significó el 3-2.

Sin Modric desde el minuto 58, Croacia perdió capacidad de respuesta. Inglaterra se adueñó del control del juego y sentenció el encuentro con un gol de Marcus Rashford, apenas doce minutos después de ingresar al campo, para asegurar una victoria que refuerza sus aspiraciones en el Mundial.