El "Castilla" parte para Haití con 450 tripulantes y ayuda médica
el buque de la armada llegará dentro de unos 12 días y ofrecerá un centenar de camas de hospital
rota (Cádiz). La ministra de Defensa, Carme Chacón, despidió ayer en la Base Naval de Rota (Cádiz) al buque de asalto anfibio Castilla, que partió rumbo a Haití para ayudar a este país, arrasado por un terremoto el pasado 12 de enero. En sus palabras de despedida a este buque, que ha calificado como "uno de los mejores de nuestra Armada", la ministra destacó que el "horror" que vive Haití hace que este país, "uno de los más pobres del mundo", necesite "al mundo, a España y a vosotros".
"Partís con el orgullo de la sociedad española por vuestro trabajo y, a su vez, con el orgullo del mundo", dijo la ministra a la tripulación del buque, que partió hacia Haití un día antes de lo previsto porque su alistamiento se ha realizado con rapidez porque "el tiempo es oro" en esta situación de crisis, en palabras de Carme Chacón.
Una tripulación compuesta por 450 militares, con, entre otras unidades, una sanitaria compuesta por 27 miembros, otra de zapadores capaces de hacer trabajos de desescombro y apertura de viales, y otra de apoyo logístico capaz de producir y distribuir agua potable con dos plantas potabilizadoras, viajarán en este buque, que también dispondrá de cuatro helicópteros y ofrecerá casi un centenar de camas hospitalarias.
En el buque viaja también una unidad del Grupo Naval de Playa con lanchas de desembarco para afrontar las dificultades para el atraque en el puerto y para llevar a tierra el material pesado de ayuda, así como un equipo de buceadores, y, en su equipo sanitario, ocho unidades de cuidados intensivos, dos quirófanos y equipamiento para poder realizar consultas por videoconferencia con el Hospital General de Defensa Gómez Ulla, en Madrid.
El buque, que tardará en llegar a Haití entre diez y doce días, según fuentes militares, se instalará a unos 60 kilómetros de Puerto Príncipe, como ha sido solicitado, y estará en el país entre dos y tres meses bajo el mando del comandante Francisco de Paula Peñuelas González.
El buque anfibio Castilla ha participado en otras misiones humanitarias, como la que realizó en 2005 en Centroamérica tras el huracán Mitch o, también en Haití, en la Operación Caribe, tras las revueltas y enfrenamientos de 2004 que originaron la caída del entonces presidente Jean Bertrand Aristide.
Por eso, para algunos de los marinos que zarparon ayer rumbo a Haití y que ya estuvieron allí en la "Operación Caribe", esta misión "toca algo más personal", como recordó ayer el teniente de Infantería Omar Sam. "En cuanto oímos la noticia todos pusimos nuestro empeño en que el buque saliera cuanto antes. Ha sido un trabajo duro, pero todo el mundo lo ha hecho con una sonrisa", añadió.