La Comisión Europea (CE) propuso este miércoles un plan de acción para luchar contra los drones maliciosos, centrado en mejorar su detección mediante el uso de las redes 5G como radares, entre otras medidas, y en reforzar la industria con nuevos métodos de registro.

El documento no legislativo presentado por la CE reúne una panoplia de medidas para hacer frente a los retos relacionados con drones y globos meteorológicos, sobrevuelos hostiles, violaciones del espacio aéreo o perturbaciones en los aeropuertos, así como riesgos para infraestructuras críticas, fronteras exteriores y espacios públicos, que se han multiplicado en los últimos años.

Como señaló la vicepresidenta ejecutiva para Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, Henna Virkkunen, “cualquier amenaza contra un Estado miembro es una agresión contra toda la Unión Europea”, lo que justifica este plan de acción, que está diseñado para apoyar a los Estados miembros mediante acciones coordinadas, complementando medidas nacionales y centrándose en cuatro prioridades clave: mejorar la preparación, impulsar las capacidades de detección, coordinar las respuestas y reforzar la defensa de la UE.

Redes 5g y cooperación

En el ámbito de la detección, la propuesta más disruptiva consiste en explorar el uso de las redes 5G como radares. La tecnología celular ofrece un seguimiento preciso y en tiempo real de objetos voladores, lo cual resulta esencial para proteger la seguridad interna.

Para ello, la Comisión apelará a la industria y a los Estados miembros para realizar pruebas en vivo y desplegar sistemas de detección basados en estas antenas. Asimismo, se creará una plataforma de incidentes para integrar mejor los datos disponibles sobre actividades sospechosas, incluyendo amenazas a gran altitud como los globos meteorológicos utilizados en operaciones híbridas.

En el plano industrial y normativo, la Comisión propone una planificación civil-militar coordinada para atraer inversiones y fomentar la interoperabilidad. Entre las medidas concretas destaca la creación de un Centro de Excelencia Antidrones de la UE y la implementación de un sistema de certificación para estas tecnologías.

Además, se endurecerán los requisitos de registro, bajando el límite de 250 a 100 gramos para identificar a una mayor cantidad de operadores y pilotos. También se introducirá la etiqueta “dron de confianza de la UE” para identificar los equipos seguros en el mercado.