“No permitiremos que ni una sola gota de petróleo salga de la región”. Con esa frase el general de la Guardia Revolucionaria de Irán, Ebrahim Yabari, dio por cerrado a última hora del pasado lunes el vital estrecho de Ormuz. Un bloqueo que a lo largo del día de este martes se mantuvo en esta vía marítima, por la que transita el 20 % del petróleo mundial.

La agencia oficial iraní Tasnim tituló su nota sobre las declaraciones de Yabari con “El estrecho de Ormuz está cerrado” e indicó que así fue anunciado por el general, aunque no llegó a incluir declaraciones tan directas. Aun así el alto cargo de la brigada sí que afirmó que “prenderemos fuego a cualquier barco que intente cruzar el estrecho”.

Mientras tanto, el Gobierno de China reclamó que se proteja la “seguridad de la navegación” en el paso de Ormuz y pidió “a todas las partes que cesen inmediatamente las operaciones militares, eviten un mayor aumento de las tensiones y eviten causar un mayor impacto a la economía global.”

“La seguridad energética es de gran importancia para la economía global y todas las partes tienen responsabilidad a la hora de garantizar unos suministros energéticos estables y sin problemas”, destacó el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning.

También el Gobierno indio mostró su preocupación por el cierre del estrecho. “Nuestras cadenas de suministro comercial y energético también atraviesan esta geografía. Cualquier interrupción importante tiene graves consecuencias para la economía india”, afirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores de la India en un comunicado este martes. Añadió que, como vecino próximo con intereses cruciales en la seguridad y la estabilidad de la región, estos acontecimientos “generan gran ansiedad”.

Clave para la economía mundial

El estrecho de Ormuz, situado entre Omán e Irán, conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo. El flujo de petróleo a través de este paso fue de unos 20 millones de barriles diarios en 2024, aproximadamente el 20 % del consumo mundial de líquidos petrolíferos, según la Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA).

Los flujos que cruzaron Ormuz en 2024 y en el primer trimestre de 2025 representaron más de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y una quinta parte del consumo mundial de crudo y sus derivados.

La EIA estima que el 84 % del petróleo y el 83 % del gas natural licuado que cruzaron el estrecho en 2024 se dirigió a los mercados asiáticos. China, India, Japón y Corea del Sur fueron los principales compradores, lo que representa un 69 % combinado de todos los flujos de petróleo crudo y condensado de Ormuz en 2024.