La enseñanza pública no perderá aulas el próximo curso en Navarra. Hace dos semanas, el consejero de Educación, Carlos Gimeno, cifró la reducción de aulas en los centros públicos en 19 unidades, “a tenor de las solicitudes del reciente proceso de admisión”. Sin embargo, el titular de Educación anunció ayer un cambio en el guion y explicó que “la aparición de nuevas unidades en centros pequeños o con modelos lingüísticos minoritarios, junto con la reorganización de agrupamientos, ha compensado las reducciones previstas en otros colegios”. Así las cosas, el balance final deja sin cambios el número de aulas en la enseñanza pública.

Por el contrario, Gimeno mantiene el cierre de 14 aulas en la concertada e insiste en que el informe jurídico descarta la posibilidad de aplicar una moratoria, como pidió la mayoría parlamentaria.

Criterios técnicos

En una larga comparecencia ante los medios de comunicación que aguardaban en el atrio del Parlamento, el consejero explicó que el ajuste responde a “criterios técnicos” y al cumplimiento del acuerdo programático del Ejecutivo, y negó cualquier arbitrariedad. En este sentido, Gimeno aseguró que la reorganización se basa en la normativa vigente y en la evolución demográfica, marcada por el descenso de la natalidad.

Según explicó, la previsión inicial en la enseñanza pública era “cautelosa” y la revisión posterior “ha modificado el escenario”. Así, prosiguió Gimeno, “la aparición de nuevas unidades en centros pequeños o con modelos lingüísticos minoritarios, junto con la reorganización de agrupamientos, ha compensado las reducciones previstas en otros colegios”. Por tanto, el consejero remarcó que no va a haber reducción de aulas de 3 años en el sistema educativo público navarro.

Caída de la natalidad y cambios en la demanda

El ajuste sí se mantiene en la enseñanza concertada, que perderá 14 líneas el próximo curso. Tal y como informó el miércoles, el consejero insistió en que el informe jurídico descarta aplicar una moratoria a los conciertos educativos. Esa opción “no es posible” porque la norma solo permite prorrogar conciertos de forma global y no por unidades aisladas. De ahí que solo se puede aplicar a Ibaialde ikastola de Lodosa, que ya ha solicitado esa prórroga.

Asimismo, Gimeno explicó que el proceso de renovación de conciertos está “tasado por ley” y ya ha concluido administrativamente. “Este procedimiento sigue un calendario cerrado que no permite introducir cambios una vez finalizado”, expuso. Lo que sí pueden hacer los centros es presentar un recurso a esa resolución, y según informaron las patronales, muchos lo van a hacer.

El consejero enmarcó la supresión de líneas en la concertada en un contexto de caída demográfica y cambios en la demanda educativa, especialmente en el modelo D. “La expansión de la oferta pública en euskera en varias localidades ha tenido impacto en algunas ikastolas de su área de influencia”, afirmó Gimeno, que negó que exista un “ataque al euskera”. De hecho, recordó que el presupuesto destinado al euskera es el más alto desde 2019 y que se han adoptado medidas específicas para sostener algunos centros.

Por último, Gimeno destacó que el 98,9% del alumnado ha obtenido plaza en primera opción y que, en el caso de las ikastolas, solo seis escolares (de Lizarra ikastola) no han entrado en el centro deseado. “Las segundas opciones se seguirán valorando, aunque sin que ello suponga la apertura de nuevas unidades en la red concertada”, zanjó el consejero, que insistió en que la planificación educativa debe ajustarse a la eficiencia en el uso de los recursos públicos. “No podemos financiar aulas vacías o medio vacías”.

Crítica política

El anuncio de Gimeno sorprendió a los grupos políticos y algunos, como Geroa Bai, le acusaron de improvisar. “Lo que ayer era imposible, hoy en parte es posible”, afirmó Pablo Azcona, que le pidió seguir “recapacitando” y escuchar el clamor social y mantener abiertas las aulas en la red concertada.

UPN tildó al consejero de “sectario” y pidió que se aplique también en la concertada. “Hay una serie de centros concertados a los que se les va a cerrar aulas teniendo demanda”, remarcó. Para el PPN, “no hay motivos técnicos sino ideológicos los que están llevando al Gobierno a poner en marcha una medida totalmente sectaria”.

El único grupo que defendió la propuesta fue Contigo-Zurekin. “Es una buena medida para quienes consideramos que la escuela pública debe ser la red estratégica que vertebre el sistema educativo”.

Las ikastolas piden “llevar hasta el final la rectificación” sobre cierre de aulas

La Federación Navarra de Ikastolas - Nafarroako Ikastolen Elkartea (NIE) reclamó ayer al Departamento de Educación de Navarra que “lleve hasta el final la rectificación que ha hecho” sobre el cierre de aulas y que “apruebe los conciertos educativos de las ikastolas”.

Así se pronunciaron, en un comunicado, después de que el consejero de Educación, Carlos Gimeno, haya anunciado que no habrá reducción de aulas de 3 años en la red educativa pública para el próximo curso, pero sí se mantendrá el cierre de 14 unidades en la enseñanza concertada.

“Ayer, ante el Departamento de Educación, cientos de familias de nuestra comunidad solicitamos que se corrijan las decisiones arbitrarias contra las ikastolas. Hoy, el Departamento de Educación ha rectificado parcialmente su decisión de cerrar aulas en las ikastolas”, señalaron.

Esta federación, que engloba a quince ikastolas en Navarra, ha recibido “con sorpresa, preocupación y dolor la confirmación de la decisión de cerrar las aulas de las ikastolas, ya que esto solo demuestra nuestras sospechas de que la exclusión de las ikastolas ha sido arbitraria”.

“Pedimos a Educación que lleve hasta el final la rectificación que ha hecho y que apruebe los conciertos correspondientes a las ikastolas, que garantice la igualdad entre redes educativas y que no castigue más a las familias que eligen la ikastola. Quitar espacios al euskera no es el camino”, reivindicaron desde NIE, que consideran que “no es el camino perjudicar a una red educativa comunitaria en euskera en Navarra”.

Asimismo, recordaron que las ikastolas se seguirán movilizándonos hasta que Educación cambie de actitud. “No vamos a permitir que se ponga en riesgo nuestro proyecto y la euskaldunización de Navarra”, remarcaron y realizaron “un llamamiento a la sociedad civil, a los y las euskaltzales y a toda la comunidad educativa a que se sumen a la defensa de las ikastolas y del euskera”.

Las cinco ikastolas que pierden una línea son San Fermin (Cizur Menor), Labiaga (Bera), Tantirumairu (Lesaka), Ibai alde (Lodosa) y Lizarra (Estella-Lizarra). A ellas se les ha unido una línea en Baztan, que “es municipal y se rige por un convenio especial”.