La guerra en Oriente Medio podría obligar a todos los exportadores de gas y petróleo del golfo Pérsico a suspender la producción en cuestión de semanas, lo que elevaría el precio del barril hasta los 150 dólares, según advirtió este viernes el ministro de energía de Catar, Saad al-Kaabi, al diario británico 'Financial Times'.

El titular del ramo señaló que incluso si el conflicto abierto tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán terminara inmediatamente, su país tardaría "semanas o meses" en volver a un ciclo normal de entregas, tras los ataques a sus plantas de gas natural licuado (GNL).

La compañía Qatar Energy comunicó este miércoles que el parón en la producción de GNL y productos asociados se debe a "fuerzas de causa mayor", en referencia a las agresiones con drones iraníes  ocurridas en las instalaciones de las ciudades industriales de Ras Laffan y de Mesaieed.

Impacto de la guerra

Saad al-Kaabi recordó que aunque Catar, el segundo mayor productor mundial de GNL, solo exporta una pequeña proporción de su gas a Europa, sostuvo que el continente se vería afectado significativamente debido a que los compradores asiáticos superarán a los europeos en las pujas por el gas disponible.

En este contexto, agregó, otros países del Golfo se verían incapaces de cumplir sus obligaciones contractuales. Las advertencia del ministro reflejan los temores sobre el impacto que tiene la guerra en Oriente Medio en las economías mundiales y el precio de la energía.

Precio del barril

El petróleo brent para entrega en mayo volvió a repuntar este viernes en el Mercado de Futuros de Londres más de un 2 % y superó los 87 dólares por barril, el precio más alto desde que EE.UU. e Israel atacaron Irán. "Esto derribará las economías del mundo (...) Si esta guerra continúa durante algunas semanas, el crecimiento del PIB mundial se verá afectado. El precio de la energía aumentará para todos. Habrá escasez de algunos productos y se producirá una reacción en cadena en fábricas que no podrán suministrar", avisó al-Kaabi.

En ese contexto, pronosticó que los precios del crudo podrían dispararse hasta los 150 dólares por barril en dos o tres semanas si los petroleros y otros buques mercantes no pueden atravesar el estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave por la que pasa una quinta parte del petróleo y gas mundial. También apuntó que el precio del gas podría subir hasta los 40 dólares por millón de unidades térmicas británicas (BTU) -117 euros por megavatio-hora (MWh)-, casi cuatro veces más que el nivel fijado antes del inicio de la guerra.