Lander, Adur y Patxi, tres de los integrantes de la delegación de Global Sumud Euskal Herria, aterrizaron este lunes en el aeropuerto de Loiu tras ser interceptados en aguas del Mediterráneo por el ejército israelí.

A su llegada, pasadas las 18:30 horas, fueron recibidos con un aurresku de honor y el calor de familiares y amigos, en un ambiente marcado por la denuncia política.

Los activistas manifestaron de forma rotunda que "el genocidio empieza aquí en casa", señalando la existencia de agentes y complicidades en Euskal Herria que colaboran con la ofensiva en Gaza.

Ataque nocturno

Durante su comparecencia ante los medios en la terminal, relataron que fueron abordados y tiroteados en mitad de la noche a unas 700 millas de tierra firme, una distancia en la que no esperaban un ataque de tales características.

Adur detalló que, tras el abordaje, su embarcación fue dejada a la deriva, y que solo pudieron pedir ayuda porque los militares no cortaron el cable de la radio por error. Por su parte, Patxi describió una situación de extrema tensión durante una huida de casi once horas hacia aguas de Creta, mientras observaban cómo los drones sobrevolaban la zona y el ejército interceptaba al resto de barcos de la misión.

Denuncia de torturas

La preocupación de los recién llegados se centra ahora en la situación de Saif Abukeshek y Thiago Ávila, quienes siguen secuestrados y, según el testimonio de los liberados, están siendo sometidos a un régimen de torturas y palizas.

Lander calificó de urgente la movilización para lograr su liberación, especialmente en el caso de Saif, ciudadano palestino sobre el que pesa una amenaza de pena de muerte. A pesar de la violencia vivida, los activistas confirmaron que todavía quedan siete compañeros en la misión y que la flotilla ya se está reorganizando en Grecia y Turquía para poner de nuevo rumbo a Gaza.