Quienes estamos embarcados en aguas de Marmaris (Turquía) y quienes nos encontramos en la marcha por tierra en la localidad de Zauiya (Libia) seguimos inmersos en los últimos preparativos para afrontar de la mejor manera posible el tramo final que nos queda para llegar a Palestina.

Este viernes se cumplen 78 años de la Nakba, el día en que el estado sionista de Israel inició la ocupación de las tierras palestinas. Nakba significa "catástrofe" en árabe, algo que Israel lleva ejecutando de forma ininterrumpida en territorio palestino desde aquella fecha. El Día de la Nakba es una jornada de movilización a favor de la resistencia palestina y del derecho al retorno; una lucha por una Palestina libre desde el río hasta el mar.

Hace casi un siglo, las casas de los palestinos fueron destruidas para construir las de los colonos. En nuestro Pueblo ocurrió lo mismo hace cinco siglos: donde antes se alzaban los castillos de Navarra, hoy se encuentran los cuarteles cercados de los colonos uniformados españoles y franceses. Es, de alguna manera, la señal de que tienen miedo al Pueblo.

Y también deberían tener miedo quienes hoy colaboran con el sionismo, haciendo negocios y extendiendo guerras imperialistas hacia Yemen, Líbano, Irán y el resto del mundo. Debemos expulsar de nuestros pueblos a esos criminales de guerra que viven en Euskal Herria.

En la misma medida, debemos boicotear todo producto sionista hasta ahogar el sistema y hacerlo desaparecer. En ese sentido, la clave reside en la construcción de nuestras propias soberanías, y eso está en nuestras manos.

Con motivo de la Nakba, queremos dar nuestro apoyo a todas las movilizaciones convocadas a favor de la soberanía de Palestina —y, por tanto, de todos los pueblos oprimidos— y a favor de la descolonización. Tanto desde el mar como desde el convoy de tierra, hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía vasca para que salga a la calle.