La Secretaría de Salud de São Paulo ha informado este sábado que un hombre de 37 años de origen congoleño que ha presentado síntomas compatibles con el ébola se encuentra hospitalizado a espera de los resultados.
El paciente, que habría viajado recientemente a República Democrática del Congo, fue atendido en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) antes de ser trasladado al Hospital Emilio Ribas tras mostrar síntomas compatibles con la enfermedad. Más tarde, ha sido puesto en cuarentena y aún se esperan los resultados que confirmen o descarten el diagnóstico. "Las medidas descritas se adoptaron con base en la identificación de criterios clínicos y epidemiológicos.
El procedimiento incluye aislamiento, notificación inmediata, análisis de laboratorio y seguimiento conforme a los protocolos vigentes", ha descrito el comunicado de la secretaría.
Evaluación del riesgo
Regiane de Paula, coordinadora de salud de la Oficina de Coordinación para el Control de Enfermedades del Departamento de Salud de São Paulo, ha subrayado que se trata de un caso bajo investigación pero ha afirmado que considera improbable el riesgo de que la enfermedad se propague en la región.
"Entre los factores considerados se encuentran la ausencia histórica de transmisión autóctona en el continente sudamericano, la falta de vuelos directos entre la región afectada y Sudamérica, y la forma en que se transmite la enfermedad, que requiere contacto directo con sangre, secreciones, fluidos corporales o tejidos de individuos infectados sintomáticos", ha detallado.
Situación epidemiológica
En la última semana, la agencia sanitaria de la ONU ha constatado un recrudecimiento de la crisis al confirmar 49 nuevos contagios y ocho fallecidos adicionales respecto al balance anterior en la República Democrática del Congo.
A este cómputo se suman 160 casos sospechosos y 47 muertes probables bajo análisis. Asimismo, la OMS ha reportado un caso confirmado fuera del continente: un ciudadano estadounidense que contrajo el virus tras atender a pacientes en el Congo y que actualmente recibe tratamiento médico en Alemania. A diferencia de crisis sanitarias previas, las autoridades enfrentan serias dificultades para contener la propagación debido a que la cepa Bundibugyo presenta una limitada capacidad de diagnóstico por falta de pruebas específicas en la región, lo que ralentiza la detección temprana de los afectados.