Presupuesto para los chinos
no hago más que darle vueltas a los presupuestos de UPN para 2011. He mirado en la A de aspiradora, en la E de electrodomésticos y en la S de servicio doméstico. Nada. No hay una partida para la compra de aspiradoras. Que tú me dirás qué hacemos sin el utensilio en cuestión con media ciudad enmoquetada. Las medianas, las rotondas...Por muy sufrido que sea el verde-kiwi, aquello va a necesitar limpiezas a fondo día sí y día también. Una cosa es mantener jardines y otra tener aparentes las alfombras persas con las que han cubierto lo que se supone que debería cubrir el césped de toda la vida. Se van a ver los lamparones desde el Meteosat, pero allá películas, igual de lo que se trata es de ahorrar en agua de riego. Me veo a los de la brigada y a la plantilla de Cespa como Freddy Mercury y compañía, dale que te pego al aspirador animando los viales al grito de I want to be free. Cosas de la crisis, me supongo yo. Con el hachazo que le han dado a las cuentas y teniendo en mente que por no entrar no entra guita ni de la zona azul, te puedes esperar cualquier cosa. Sobre todo, en verde. Como lo diría...se trata de unos presupuestos Heinneken, piensa en verde que te quiero verde. Le han restado ceros a las partidas para la escuela de música, los jubilados, Cruz Roja o drogodependientes, por citar algunos, y se los han sumado al Consorcio Eder, la Vía Verde del Tarazonica y las Jornadas de la Verdura. Que en esto último, siguiendo la filosofía de la vegetación artificial que se gastan, igual se nos presentan de promoción en Madrid o Barcelona con un manojo de flores de plástico de los chinos en vez de alcachofas. Y por un par de euros más, se decoran los márgenes del Tarazonica, de aquí hasta Tulebras, con jarrones de esos que brillan y tienen cisnes y grullas. Con lo que sobre, forramos de corchopán blanco el paseo del Prado y los inconclusos carriles-bici y montamos pistas de esquí de fondo, para compensar el fiasco de esa magnífica ciudad deportiva que se quedó en agua de borrajas y que sustituyeron, en su desbocado mapa de ruta faraónico, por una casa de cultura de 12 millones de euros que nos prestó sin intereses el departamento de Cultura y que ahora, sin tener de dónde, hay que devolver. Pero, tranquilos, que no pasa nada. Si en una mediana se han apañao una zona verde, siempre se puede tirar de billetes del Monopoly. ¡Qué grandes!.