Los personajes de Donald Trump y Maduro se han colado en la ceremonia de la captura del Judas de Cabanillas, una tradición de muchos años que recrea la captura y ajusticiamiento de Judas tras su delación del lugar donde se encontraba Jesús. El mandatario estadounidense recreó también la captura del presidente venezolano en uno de los balcones de la plaza, interpretado por uno de los jóvenes con chandal y unos cascos en la cabeza.

La persecución de Judas es un acto organizado por El Santo Sepulcro, uno de los tres pasos de Cabanillas. Su origen se remonta a 1891, fecha en la que se creó dicha cofradía. Esta persecución es el acto de mayor tradición del pueblo sin embargo, en 1963 dejó de organizarse durante 15 años por la oposición de algunos religiosos. En 1977 volvió a realizarse gracias a la iniciativa de los jóvenes del pueblo. Desde su reanudación, la persecución de Judas se ha mantenido fiel a la tradición y sólo ha sufrido pequeños cambios.

Las romanas que acompañan a la guardia a su llegada a la plaza. Fermín Pérez Nievas

En este edición el protagonista ha sido el joven Ibai Jiménez Gil, que ha repetido, que ha vestido de nuevo la indumentaria que se estrenó el año pasado que es azul y plateado en lugar de a cuadros rojo y gris, como era hasta el año pasado. La persecución incluyó que se escondiera entre las romanas, vistiéndose como ellas, para después saltar por el balcón del Ayuntamiento de Cabanillas, así como el secuestro de un pequeño romano.

Donald Trump y Maduro saludan desde uno de los balcones. Fermín Pérez Nievas

Una vez terminada la persecución han realizado, como es habitual cada año, la lectura de los versos en los que relatan las proezas y meteduras de para de los diferentes quintos, las romanos y las romanas. Además de Ibai Jiménez, en la ceremonia de este año los protagonistas fueron Erick Arregui (paje de la guardia romana) y Vera González (ángel), mientras que Rodolfo Pérez Garcés ha sido el capitán romano.