PAMPLONA. No pueden acceder a sus viviendas en Artiberri II porque carecen de agua corriente y todo hace indicar que será así al menos hasta el 15 de diciembre, cuando se espera que se autorice el abastecimiento. Este nuevo plazo fue comunicado ayer a los 162 propietarios de las 70 VPO y 90 VPT que la cooperativa Vitra ha promovido en este desarrollo entre Berriozar y Artica, durante una reunión en el colegio Salesianos en la que intervinieron representantes de la promotora, de la constructora Acysa (encargada de la urbanización), del Ayuntamiento de Berriozar y de la Junta de Compensación, quienes incidieron en que "se está haciendo todo lo posible" para solucionar el problema con la red. Sin embargo, los futuros vecinos mostraron su "malestar", "indignación" y "preocupación" por toda esta situación y su escepticismo ante el nuevo plazo planteado.
Las viviendas, como se recordará, cuentan con la calificación del Gobierno de Navarra y con la licencia de primera ocupación del Consistorio de Berriozar, pero falta que la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona (MCP) -con la que ayer se mantuvo una reunión y que en octubre ya comunicó algunos requisitos que había que cumplir-, dé su conformidad para recibir la obra y el posterior alta de los contratos de agua. Algo que no ocurrirá hasta que no se solucionen los problemas con la red. "El colector de fecales ya está bien, pero falta por limpiar parte del de pluviales", explicó el alcalde de Berriozar, Xabi Lasa, quien justificó la decisión del Ayuntamiento de otorgar la licencia de primera ocupación, que en principio se debía dar al final de la recepción de la obra. "La urbanización, a consecuencia de la crisis económica, aún está sin terminar y va a pasar bastante tiempo hasta que se termine, por toda la problemática de los pisos que faltan por construir. El Ayuntamiento ha intentado favorecer la ocupación de esas viviendas, que los vecinos pudiesen ir a vivir a sus pisos cuando estuviesen terminados y no tuviesen que esperar". El primer edil subrayó que Artiberri II "es una urbanización de iniciativa privada" y que es la Junta de Compensación "la que debe hacerla. A nosotros nos toca supervisar".
UN GRAN "ESFUERZO" Desde Acysa, Luis Iglesias explicó el proceso para dejar en condiciones el colector, que pasa por "limpiar, pasar las cámaras, ver cómo está y volver a limpiar, así sucesivamente". Iglesias subrayó que "no se está escatimando esfuerzos, ni antes ni ahora" para solucionar los problemas, algo que corroboró Borja de Arístegui, presidente de la Junta de Compensación, quien justificó la demora "por la crisis económica, que nos ha obligado a asumir los pagos de algunas empresas y esto ha ralentizado las obras de urbanización". De Arístegui explicó a los propietarios que hoy se entregará la documentación requerida a la MCP, que incluye vídeos de los colectores, y que "tras visionarlos, y con los puentes de por medio, espero que a mediados de este mes puedan tener agua".
A este respecto, uno de los propietarios se preguntaba: "En septiembre se hizo la primera visita de obra y ya existía el problema. ¿Ahora tengo que creer que esto se va a solucionar en dos o tres semanas?". Otro de los asistentes se quejaba de que había personas "que están pagando un alquiler y una hipoteca", mientras que otro se quejaba sobre "en qué situación estamos los que ya hemos firmado las escrituras", a la vez que un papel donde se deja constancia de que el piso carece de agua. "Se ha creado una comunidad, hay unos gastos que se están pagando. ¿Debemos asumirlos?", añadía. Otra de las propietarias se preguntaba que "¿cómo se puede firmar un piso de 30 millones sin agua?. No se debía haber hecho", mientras que otro preguntaba qué plazo se tenía para la escrituración. A este respecto, Itziar Díez de Ulzurrun, de Vitra, sostuvo que "son tres meses a partir de la calificación, aunque existen prórrogas". La representante de la promotora insistió en "todos estamos trabajando a una para que esto se solucione cuanto antes".