sangüesa. Más de un centenar de vecinos estamparon ayer su firma de apoyo a los trabajadores del complejo deportivo municipal Cantolagua, en huelga indefinida desde el martes como protesta por los despidos de dos compañeros, Analia Calleja y Carlos Arguiñáriz. Durante la concentración en las Arcadas, que se repetirá a diario, los vecinos les transmitieron su ánimo y expresaron su desacuerdo con la decisión empresarial defendiendo la labor efectuada por la monitora y el empleado de mantenimiento.

Los despidos de estos dos trabajadores, con argumentos empresariales diferentes, despido disciplinario en el primer caso y razones organizativas en el segundo, han hecho que prácticamente toda la plantilla, doce de los quince empleados, se declare en huelga para protestar por los despidos, y por el "trato vejatorio, amenazas y represalias por parte de Soysana", la empresa adjudicataria, desde que se hizo cargo de la gestión en septiembre de 2009.

Por parte de la empresa, Jordi Gual desmintió este extremo y distinguió entre los dos despidos, alegando que el de la monitora, Analia Calleja, respondía a una falta grave, mientras que el de Carlos Arguiñáriz se debía a razones organizativas, al considerar la empresa que podía prescindir de un técnico de mantenimiento. Se da la circunstancia de que Carlos Arguiñáriz, de 46 años y padre de tres hijos, es el técnico más antiguo, con 11 años de experiencia en el puesto. El representante de Soysana no quiso hacer valoraciones al respecto, y se limitó a expresar que "hemos seguido un criterio empresarial".

Los trabajadores no entienden cómo el Ayuntamiento está permitiendo esta situación en unas instalaciones municipales. Por su parte, la alcaldesa, Eskisabel Suescun, dijo preferir no hacer declaraciones a este medio. Del Patronato, que gestiona las instalaciones, sí se posicionó José Miguel Lozano, presente en la protesta y representante de los grupos deportivos. "Esto es aberrante. El Patronato recoge la versión de la empresa, pero no la de los trabajadores", matizó.

Ayer, las instalaciones de Cantolagua permanecieron abiertas, con el gerente, Javier Marco, Gual, de Soysana, y otra empleada, por lo que los trabajadores sintieron vulnerado su derecho a la huelga. "No se puede sustituir a un trabajador en huelga, no es legal", afirmaba Arguiñáriz, quien añadió su intención de continuar con las concentraciones hasta que, al menos, les reciba el Patronato de Deportes. Llevan ocho días esperando una respuesta.