EN el pleno extraordinario que celebró el Ayuntamiento de Corella el lunes 29 de noviembre se aprobó, con los votos del grupo municipal de UPN, la contratación de un crédito con el banco BBVA. Un nuevo préstamo por valor de 2.500.000 euros que elevará la deuda de Corella a 7,5 millones, o lo que es lo mismo, 1.255 millones de pesetas.

Los argumentos con los que pretende justificarse UPN son retorcidos. Han sido capaces de responsabilizarnos a quienes antes gobernábamos de ser los culpables de la situación. Llegan a decir que lo que están gastando es consecuencia de los proyectos que ellos heredaron. En parte agradecemos el gesto de reconocer que dejamos iniciado el camino, aunque no nos dejaron concluirlo. No nos cabe ninguna duda de que lo hubiéramos hecho de una manera más responsable que UPN.

Se puede enturbiar, falsear los datos, hacerse trampas a uno mismo, manipular la realidad, pero la única verdad es que el préstamo es para pagar dos deudas del Ayuntamiento actual. Deudas producto de una gestión económica nefasta.

Una de las deudas está causada por la sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, que obliga a devolver a la empresa Acciona Solar casi 1,9 millones de euros por cobro indebido de impuestos municipales en el año 2008 (responsabilidad de UPN, que no se olvide), a pesar de que advertimos, una y otra vez, que estaban gastando irresponsablemente un dinero que tarde o temprano habría que devolver, pero hicieron caso omiso hasta llegar a esta lamentable situación.

La segunda deuda es para pagar un aumento en el costo de la futura casa de cultura. Una injustificada modificación del proyecto inicial nos va a costar un millón de euros más. Una supuesta obligación del Gobierno de Navarra para construir lo que llaman "espacio escénico", que no es más que un cine-teatro, tiene parte de culpa. Un cine-teatro dentro de la casa de cultura junto al actual cine-teatro (separado uno de otros por 3 metros), ¿alguien lo entiende? Dirán que el actual no es municipal, sino de una fundación, pero está ahí y todos sabemos que podrían haber firmado un convenio por cien o mil años más. Sólo desde la más absoluta sumisión e incapacidad de convencer al Gobierno de Navarra se aceptó por parte del Ayuntamiento de Corella semejante barbaridad.

La deuda de 7,5 millones de euros puede ser importante o no, todo depende de la capacidad de recaudar del Ayuntamiento, y aquí reside el problema: el Ayuntamiento en estos momentos no ingresa ni para los gastos corrientes.

Nosotros reconocemos que los tiempos han cambiado, que muchos de los proyectos que dejamos previstos estaban ideados para épocas de bonanza, donde los ingresos eran importantes en Corella. Pero la realidad es tozuda, y en todo momento se debe ajustar lo proyectado a la capacidad de gasto del ayuntamiento y procurar nuevas fuentes de ingresos. Parece que la crisis lo ha cambiado todo, aunque, según vemos, para quienes gobiernan Corella todo continua igual, sin darse cuenta de que la realidad es otra. Debe ser la fuerza de la costumbre de algunos.