son las 11.55 horas cuando el sonido de la gaita comienza a escucharse en la Ronda de San Francisco Javier de Beriáin. A pesar del frío, hasta el lugar se acerca un centenar de personas para acompañar a Santa Bárbara en su recorrido hasta la parroquia. Ataviados con el típico traje de la mina, que este año han estrenado y que les ha costado unos 200 euros, cuatro hombres sacan con devoción la imagen de unos cien kilos de la pequeña capilla donde ha estado guarecida todo el año. Ayer era su día, la gran fiesta de los mineros de Potasas, que organiza desde el año 1966 la Hermandad de Santa Bárbara.

Cándido Mangas, que trabajó 15 años en la mina, encabezaba la procesión como abanderado. Después, iba el presidente del centro Asturiano de Navarra, Benjamín Arca, acompañado por las damas de honor Irene Asiáin y Nora García, que vestían los trajes regionales. Arca indicaba que todos los años colaboran con este acto, ya que "Asturias es una zona minera y aquí hay mucho asturiano". De hecho, los gaiteros procedían de este centro y de otro de Vitoria. Tras el párroco, Jesús Zabalza, avanzaba la talla de Santa Bárbara en los hombros de David Flores, Vital García, Alberto Ogaya y Nicolás Rudas. A su lado, Avelino Suárez llevaba la lámpara. Este vecino de Beriáin de 76 años que trabajó 20 años en Posusa, bromeaba diciendo que "como soy mayor, que lleven ellos el peso". Todos lucían orgullosos sus cascos y linternas.

Por su parte, Jesús Jiménez, que faenó durante 20 años en Potasas, comentaba que cuando estaban en el pozo se acordaban de Santa Bárbara porque "quieras o no has visto algún compañero que ha muerto en la mina". Afirmó que "seguiremos esta tradición hasta que podamos". El que fuera presidente y tesorero de la Hermandad, que cuenta con 62 socios si bien ha llegado a tener hasta 400, solicitó al Ayuntamiento una mayor implicación en esta fiesta. "Es un día de encuentro entre los antiguos mineros", reconoce Jiménez. De hecho, tras la eucaristía, la imagen regresó a la capilla hasta el año que viene. A continuación, hubo un lunch y unas cien personas fueron a comer a El Pozo de Beriáin, según Bernardo Reche, que preside la Hermandad y es hijo de minero. Una jornada en honor a su patrona que culminó con la actuación de IparFolk.