pamplona. La inauguración de la tradicional feria de Navidad instalada en la plaza de toros el pasado 3 de diciembre quedó marcada por una intensa nevada. Sin embargo, los encargados de los puestos confiaron en que las ventas de sus productos, como en cada edición, irían bien. "En estas fechas la gente siempre hace un pequeño esfuerzo", comentó Laura Nieto, que acude a la feria por segunda vez en representación del puesto ecológico-económico. "El año pasado lo que más vendimos fueron los relojes de luz alba que simulan el amanecer", recordó Nieto. Pero, tal y como aseguró la encargada del stand, el producto estrella es el cigarrillo electrónico. "Con la entrada de la nueva ley antitabaco, este producto es muy útil, también para quien quiera dejar de fumar". Humidificadores, relojes de agua y pilas recargables en un ordenador, además de láminas, juegos didácticos y puzzles componen el puesto.
Al igual que la bisutería, la ropa, los jabones, los perfumes y la comida, en concreto, la repostería, también guarda un hueco cada año en la plaza de toros. Magdalenas de chocolate, rosquillas de anís, barquillos y pastel vasco rebosan en el puesto de repostería y barquillos. "Son alimentos muy demandados, incluso los días de fiesta como Nochebuena y Nochevieja o Navidad, en los que la gente va a tener comida y cena abundante, compran igual", comentó Ignacio Rodríguez.
novedad También los puestos debutantes en esta edición afirmaron que esperaban que las ventas funcionasen en estas fechas. Este año, Candonbe y Gadget Original abrían su stand por primera vez en la feria navideña. "Hasta ahora sólo vendemos vía web y la feria es una forma de introducirnos en el mercado", explicó Verónica Menquiriz. Desde palilleros con forma de cactus a la popular batamanta, los productos del stand no pasan desapercibidos. "Los más populares, por lo menos en la web, han sido los peluches risitas, la cadena para sujetar el vino y la batamanta", describió la encargada. También Candonbe, que se dedica a la fabricación de escudos y otros productos de decoración en madera y metal, estrenó un puesto en la feria. "Lo que más gusta son los escudos de fútbol, pero también las personalizaciones a partir de dibujos o imágenes", aclaró Mariela Torres, una de las responsables.
A pesar de una floja inauguración, los comerciantes valoraron de forma positiva la feria y, tal y como aseguró Luisa Valero, de la tienda de golosinas La Casa del Abuelo, "merece la pena venir a Pamplona".