BERRIOZAR. Desde el pasado 23 de noviembre, las antiguas dependencias del Ayuntamiento de Berriozar, en la calle Kaleberri número 12, funcionan como nueva sede de la Mancomunidad de Servicios Sociales de Base de Berriozar, Ansoáin, Berrioplano, Iza y Juslapeña. Tras una amplia reforma, que ha costado alrededor de 110.000 euros -el 30% financiados por el Consistorio de Berrioplano-, los usuarios de este servicio ya pueden acudir a las nuevas oficinas, abiertas al público de lunes a viernes en horario de 9.00 a 14.00 horas.
La nueva sede dispone de una mayor amplitud y luminosidad que su anterior ubicación -en el local del extinto concejo de la avenida de Berriozar- y en ella atienden cinco trabajadoras sociales, cuatro educadores sociales, un psicólogo, dos auxiliares administrativos, una oficial administrativa, un secretario y diez trabajadores familiares. Personas que día a día tienen que hacer frente a numerosos problemas, asistir a los vecinos que buscan la ayuda más cercana en sus momentos más difíciles y asesorarles acerca de las prestaciones que disponen. Unos usuarios que, desgraciadamente, como explica Pilar Moreno, presidenta de la Mancomunidad de Servicios Sociales de Base y concejal del PSN, "han aumentado mucho, debido a la crisis económica, y que ha hecho cambiar el perfil del demandante. Antes venían más inmigrantes y ahora, cualquier vecino que se ha quedado en el paro o así viene aquí".
Para hacerse una idea de este incremento, basta un dato: en todo 2008, el número de atenciones por parte de las trabajadoras sociales de los programas de Acogida y Orientación Social, Infancia y Familia e Incorporación Sociolaboral ascendió a 875. En sólo el primer semestre de 2009, de enero a junio, las asistencias fueron 837. "Tenemos muchísimo trabajo", sostiene Moreno, quien señala que "la mayoría de los casos que pasan por aquí tienen que ver con temas económicos, gente que se ha quedado en el paro, etc".
PROGRAMAS Desde la Mancomunidad de Servicios Sociales de Base, que da cobertura a 25.126 habitantes, se desarrollan diferentes programas. Por un lado, está el de Acogida y Orientación Social, que facilita el acceso a los recursos y prestaciones que ayuden a mejorar las condiciones de vida. También el de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en situación de Dependencia (SAD) o el de Infancia y Familia. Asimismo, está el de Incorporación Sociolaboral, que desarrolla dos proyectos: el del Empleo Social Protegido y el del Empleo Comunitario. Y, finalmente, también funciona el Programa Comunitario, que incluye la Prevención de Drogas y la Inmigración, y para el cual hay una educadora social contratada desde el mes de marzo por el propio ayuntamiento, "ya que, aunque hay subvención foral, ésta suele llegar tarde", critica Pilar Moreno.
Al margen de esta sede en Berriozar, está en funcionamiento otra en Ansoáin, que atiende en unas instalaciones en el edificio de las piscinas, y a la que suelen acudir sus vecinos.