tudela. ElAyuntamiento de Tudela ha perdido 28.961 euros en un mes

por la huelga que mantienen los trabajadores de la OTA (zona azul) desde el pasado 2 de noviembre y que tiene visos de prolongarse en el tiempo ante la impasividad del Consistorio.

La huelga responde a la negativa de la empresa a mantener el convenio que ya tenían aprobado con la anterior concesionaria y a la amenaza de la firma de renegociar salarios a la baja e incluso realizar algún despido. Los seis empleados ("cuatro controladores, un inspector y uno de mantenimiento", como indica el pliego) mantuvieron la pasada semana un encuentro con representantes de la firma Dornier pero lejos de acercar posturas, la empresa anunció que mantiene sus intenciones. "Nosotros hemos dicho que para poder empezar a hablar hay que asegurar el mantenimiento de todos los puestos, pero la empresa dice que es un problema puramente económico y que sobra gente", explicaron ayer desde el sindicato ELA. "Las alternativas que nos dan son o reducir la jornada para todos o recortar los salarios", indicaron.

las cifras La empresa, preste o no el servicio, sigue pagando al Ayuntamiento alrededor de 4.700 euros por la instalación de los parquímetros mientras que el Consistorio le habrá abonado 136.135 euros en 2010 en concepto de precio de adjudicación. En el terreno de las cifras habría que añadir lo que se denomina el "valor excedente" que va a parar al Ayuntamiento según lo que se recaude (menos los gastos fijos) y que asciende a 347.542 euros al año (el 76% del total) por lo que al mes son 28.961 euros que en noviembre no ha cobrado el Consistorio.

Dornier se hizo con el servicio después de que se denunciara la anterior adjudicación a Gertek. Llama la atención que la firma Dornier no fue la oferta mejor valorada ni en los medios humanos ni en la atención al usuario y tampoco era la que ofrecía más dinero al Ayuntamiento (donde se impuso Eyssa) dentro del valor excedente (383.473 euros, el 93% de lo obtenido). Precisamente donde sí ofreció unas mejores condiciones al Ayuntamiento, y que acabó por decantar la elección de esta empresa por la mesa de contratación, fue en el coste que representaba al Consistorio. Dornier se quedó el servicio cobrando 133.851 euros (precio sin IVA de 2008), mientras que la empresa mejor puntuada, Eyssa, pedía 154.990 euros (sin IVA), 21.000 euros más que Dornier, justo el coste del empleado del que ahora se quiere deshacer la empresa. De esta forma, la excesiva adjudicación a la baja del Ayuntamiento podría ser una de las causas del conflicto laboral, ya que la anterior empresa adjudicataria, Gertek, no contemplaba despedir a nadie y en el concurso hizo la oferta más amplia, 163.200 euros (sin IVA).