después de hacerlo a nivel interno, dirigido a la junta directiva de la sociedad, no teniendo por respuesta más que un "recibido", quiero hacer constar una serie de observaciones para que la masa social se posicione respecto al nuevo escudo presentado por la junta actual:

El escudo nació a la vez que la sociedad, en 1972.

En la edición actualizada de los estatutos de abril de 1995 no figura como atribución de la junta directiva el derecho a decidir ningún cambio respecto a la imagen externa de la sociedad. Si ha tomado esa decisión unilateralmente, también cabría pensar que tiene derecho a cambiar el nombre sin consultar a los socios. En el artículo 31 a) dice que una de sus facultades es "ejecutar lo acordado en la Asamblea General". Todo lo que sigue en este escrito está basado en mi convencimiento de que esa decisión corresponde a la asamblea general y no a la junta directiva.

Sin entrar en temas legales, y sin poner ejemplos, podríamos ponernos en el lugar de los socios de cualquier club deportivo de máximo nivel como el nuestro si, de un día para otro, se enteran del cambio de imagen, escudo o nombre (si se puede uno, por qué no el otro) sin una consulta previa.

Hay mil ejemplos de empresas y otras entidades que, con el paso del tiempo, "actualizan" su imagen pero manteniendo una coherencia con la anterior. En relación con esa coherencia, no entro a valorar los razonamientos que se dieron en su día para justificar las figuras y los colores del nuevo escudo.

Indudablemente, un cambio de imagen conlleva un aumento de gastos: diseño, cartelería, materiales de oficina, equitación, rotulación de vehículos?

Debo decir que fui informado del cambio que habían decidido (supongo que por ser el autor del primer escudo) antes que el resto de socios; pero esa información se me dio la víspera de aparecer en los medios de comunicación sin dar tiempo a ningún tipo de reacción más que admitir hechos consumados.

No se me dio opción a presentar ninguna propuesta, a pesar de que, según se me informó, la decisión estaba tomada hacía tiempo. Por otro lado, y para fomentar la participación, bien se podía haber convocado un concurso tanto internamente como entre profesionales.

Respecto a la solución presentada ya di mi opinión cuando se me solicitó. No se ha valorado una sugerencia que hice antes de hacerse público el nuevo escudo: así como bajo el nombre de la sociedad aparece Estella-Lizarra, encima podría aparecer SD (Sociedad Deportiva) y KE (Kirol Elkartea).

Los días posteriores a esa presentación aparecía yo como autor del nuevo escudo a pesar de no haber participado en absoluto. Esas notas se publicaron en varios medios entre el 18 y el 20 de julio. No he visto ninguna nota de rectificación por parte de la junta de esa información.

Se podría llegar a entender que un cambio podría ser interesante, pero estoy convencido de que no es legal hacerlo de forma unilateral por parte de la junta directiva.

Admitiendo la posibilidad de que fuera atribución de la junta directiva, considero que es una falta de respeto a los socios tomar una decisión de este calibre sin tener en cuenta, como mínimo, el sentir general al respecto. Una prueba de la consideración que la junta tiene con el socio es que en la asamblea del inicio de temporada ni siquiera se hizo mención a la nueva imagen ni a las razones que pudo haber habido para tomar esa decisión.

Con esta nota lo que se pretende es recuperar una transparencia que, en mi opinión, ha ido perdiendo nuestra sociedad por las situaciones que muchos nos podemos imaginar.

Por último, personalmente, agradecería a los socios que básicamente estén de acuerdo con lo expuesto aquí que hagan llegar su opinión a la junta para que reconsidere su actuación con el nuevo escudo y que, en adelante, se les tenga más en cuenta.

Una prueba de la consideración que la junta tiene con el socio es que en la asamblea ni siquiera se hizo mención a la nueva imagen