tudela. Los 24 trabajadores de la empresa Igeriketa Lantzen SL (adjudicataria de las piscinas cubiertas de Tudela) irán a una huelga indefinida si no se les abona los dos meses (octubre y noviembre) que la firma les adeuda. Así lo aprobaron ayer por la tarde tras reunirse en asamblea en la que una amplia mayoría respaldó la decisión de presentar el preaviso de huelga el próximo lunes, tras el cual hay 10 días para tratar de arreglar la situación. Esta exigencia se une al malestar de los empleados por el anuncio de despidos realizado por la firma por las importantes pérdidas que está sufriendo.

Según indicaron ayer desde el sindicato ELA, "los trabajadores, no están de acuerdo con este expediente de regulación de empleo y lo primero que exigen es que se abone las nóminas pendientes. Si la empresa paga las nóminas que debe a los trabajadores la huelga no se secundará pero si no se pagan se iniciará, pasados esos 10 días, la huelga indefinida". De esta manera las instalaciones podrían cerrarse a partir del día 22 de diciembre, si no hay novedades, dado que al no ser un "servicio esencial" no habría servicios mínimos.

En lo que respecta a los despidos, los empleados aprobaron también en asamblea que "den a conocer el ERE tal y como marca la ley, con un período de consultas en el que lleguemos a un acuerdo y negociemos el expediente", señalaron desde el sindicato, que calificó los despidos como "una regulación nada equitativa y desproporcionada".

adjudicación polémica La empresa Igeriketa Lantzen ha acumulado este año unas pérdidas de alrededor de 300.000 euros con la gestión de las piscinas cubiertas.

El Ayuntamiento de Tudela adjudicó la gestión de la piscina a esta empresa a mediados de 2009 por un canon anual de 12.000 euros, 66.000 euros menos que los 78.000 euros que pagaba la anterior adjudicataria, Kines-Gesport, con quien el Ayuntamiento rescindió su contrato antes del verano de 2009 (en contra de la opinión del Consejo de Navarra) por negarse a reabrir la piscina tras un cierre por obras. La empresa argumentaba que no podía hacer frente al pago del canon por tener grandes pérdidas económicas con la instalación. La historia se vuelve a repetir de nuevo con la nueva adjudicataria, Igeriketa Lantzen, lo que evidencia que el número de abonados nunca ha sido importante, quizás por el elevado coste de las entradas a la piscina cubierta.