pamplona. La Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Pamplona celebró ayer un encuentro intergeneracional de miembros del grupo, entre portadores, músicos y veteranos, así como 19 gaiteros, como broche de oro a los actos de su 150º aniversario. Se trató de una comida de hermandad, a la que acudieron cerca de 200 personas, entre ellas muchas de las esposas y parejas de los integrantes del grupo, en la que no faltaron los homenajes y las sorpresas, y que se prolongó hasta bien entrada la tarde, con la música de Modesto.
La comida tuvo lugar en la sidrería Kalean Gora de Pamplona, y a la misma fueron invitados, de forma especial, los miembros más veteranos del grupo, más de una treintena, la mayoría de los cuales ya están jubilados de la Comparsa. Durante la celebración, se brindó también un homenaje a los portadores que este año dejarán el grupo: Fernando Alfaro, Javier Garayoa, Oscar Castillejo, Patxi Olabarrieta, Edorta Salvador y Mikel Lumbreras. A todos ellos se les hizo entrega de un pañuelico verde con el escudo de la comparsa, pero no acabaron allí los galardones, ya que la junta directiva, que Mari Ganuza preside desde 1990, preparó para todos los portadores asistentes una reproducción en forma de llavero de la Medalla de Oro de la ciudad, que el Ayuntamiento de Pamplona otorgó el 29 de noviembre de 2009 a la Comparsa de Pamplona. Y hasta el propio Mari Ganuza acabó también siendo agasajado por sus compañeros.
Entre los asistentes, se encontraba Iñigo Castellano, ya que ha sido el director del espectáculo que los gigantes ofrecieron el 18 de septiembre en la plaza de toros. Quienes sí faltaron, aunque por un motivo muy especial, el bautizo del pequeño Odei (Tadeo, como le llaman cariñosamente en el grupo) fue el único matrimonio de la comparsa, formado por los portadores Víctor Rodríguez y María Juaristi.
Porque éste ha sido un año en que los gigantes se han dejado ver más que nunca. En la primavera recorrieron los 9 barrios de la ciudad, para satisfacer los deseos de los txikis de Pamplona, y quisieron también estar con los peregrinos del Camino de Santiago recorriendo los metros de la Ruta Jacobea. Y aún se fueron a fiestas de Bayona, cumplieron con San Fermín Txikito y con San Saturnino.