orísoain. Miles fueron las personas que auspiciadas por el buen tiempo se acercaron ayer hasta la localidad valdorbesa de Orísoain para disfrutar de la novena edición de la Feria de la Trufa de Navarra.
La jornada comenzó a las 11.00 de la mañana con la apertura oficial de la feria que este año contó con la presencia de los alcaldes de Tafalla, Pueyo, Olite, Orísoain, Olóriz, Unzué, Leoz, Garínoain y Pueyo. La alcaldesa de Tafalla, Cristina Sota, en concreto, agradeció la invitación y recalcó tanto el valor de la Valdorba de cara a promocionar la Zona Media de Navarra como el acierto de la Asociación para el Desarrollo de la Valdorba a la hora de promover " un proyecto tan innovador".
Una vez finalizado el acto de apertura, los visitantes curiosearon uno por uno los puestos de venta situados en el interior de una carpa. Entre los productos expuestos, todos ellos elaborados a partir de trufa, destacaron los aceites, vinagres, patés, mousses, quesos, árboles micorrizados, aguardientes o arroces. Este año, además, se presentaron al público productos tan novedosos como la longaniza o el chorizo trufado, la sal de Añana con trufa negra o el vino trufado. Según explicó Mario Cequier, socio de la empresa Trufapasión, "la idea de utilizar la sal proveniente del Valle Salado de Añana, en Vitoria, surgió tras ponernos en contacto con la Fundación Sal de Añana que está tratando de recuperar estas salinas. Somos conscientes de las cualidades que tienen estas sales y con esta acción pretendemos inculcar el respeto por este valle".
Pese a la gran variedad de productos derivados de la trufa, muchas personas optaron por adquirir directamente el hongo aprovechando que este año el kilogramo de trufa costaba 750 euros, 100 euros menos que el año pasado.
talleres Asimismo, fueron muchos los visitantes que no dejaron pasar la ocasión y acudieron en masa a las diferentes charlas y coloquios programados por la organización. Y es que la tónica dominante durante toda la jornada fue el desconocimiento a la hora de cocinar este producto. En concreto se realizaron dos charlas. La primera de ellas, titulada La trufa: Idea y sostenibilidad, que estuvo impartida por María Jesús Agustín, socia de la empresa Manjares de la Tierra, ganadora del premio de Excelencia a la Innovación para Mujeres Rurales 2010, otorgado por el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino; y la segunda, que versó sobre cómo usar la trufa en la cocina. En este caso, el encargado de impartir el curso fue el cocinero Jorge Ochoa, del restaurante El Merca"o, de Pamplona quien concretó que "se mete arroz y una trufa en un tarro, se cierra herméticamente y en 24 horas se puede elaborar un risotto delicioso".
Como es habitual cada año, la jabalina Cochi se convirtió un año más en la protagonista de la feria al realizar una exhibición de recogida de trufas en una parcela cercana al pueblo. Tal y como recordó su propietario, Serafín Izquierdo , que realizó la exhibición arropado por las cocineras Elena Arzak y Atxen Jiménez , "llevo 12 años con la jabalina. La crié con un biberón y la enseñé a recoger trufas escondiendo trozos de pollo en el campo".
El plato Trufa morcillosa, elaborado a partir de morcilla, manzana, berza crujiente y cacao por la cocinera Elena Arzak, hija del prestigioso cocinero Juan Mari Arzak, se alzó con el VIII Premio Tuber. En el acto estuvieron presentes los cocineros Tatus Fombella, Xabier Zabaleta, Atxen Jiménez y David Juanmartiñenarena, entre otros.