El gusto por el trabajo bien hecho y la ilusión mueven cada año a un grupo de apasionados de los belenes de Sakana a dedicar gran parte de su tiempo libre a reproducir diferentes momentos del nacimiento e infancia de Jesús. Este año son 12 belenes, con una superficie total de 60 metros cuadrados, dos más que la pasada edición que se pueden ver a través de unos cristales de 120 por 54 centímetros.
Algunos son paisajes imaginarios y otros sacados de fotografías de lugares más o menos cercanos. Este año hay dos fácilmente reconocibles. Se trata de la plaza del Ayuntamiento de Alsasua en 1932 y un rincón de Ziordia reproducido tal cual es en la actualidad. En todos se adivina cientos de horas trabajando polispam con la ayuda de un soldador y un cutter hasta conseguir multitud de formas y texturas que se terminan con pintura.
La exposición permanecerá abierta en el antiguo consultorio médico hasta el 9 de enero en horario de 18.00 a 20.30 horas de lunes a sábado. Domingos y festivos se podrá ver de 13.30 a 14.30 horas y de 17.30 a 20.30 horas por la tarde. La asociación espera superar los 4.000 visitantes de pasado año. Y es que la fama de esta muestra ha traspasado Sakana. "El año pasado vino un autobús de Cataluña" aseguró Felipe Orabengoa, presidente de esta asociación que engloba a 45 miembros. Asimismo, belenes de Sakana se pueden ver estos días en Vélez Rubio (Almería), Madrid, Pamplona, Tudela y Salvatierra.
Para mantener viva esta tradición, los belenistas animan a participar en los cursos que organizan antes de Semana Santa.
LOS BELENES La exposición comienza con la Anunciación, de Emeterio Galán. Continúa con Empadronamiento, de Luis Borrega; Buscando posada, de Roberto y Jesús Gorospe; Nacimiento, de Kati Mayor; Anunciación de pastores, de Jesús Mª Garmendia; Adoración de pastores, de Patxi Agirre; Cabalgata de Reyes, de Javier Beunza; Adoración de Reyes, de Paco Sanz; Carpintería, de Pedro Urkia; Primeros pasos, de Luis Borrega; Huída, de Koldo y Edurne y Día de Reyes, de Felipe Orabengoa.