sangüesa. La huelga de los trabajadores del complejo deportivo municipal Cantolagua entra hoy en su decimoséptimo día, sin que se vislumbre una solución. Los huelguistas, nueve de los doce empleados, siguen con sus movilizaciones y han recabado ya el apoyo de 800 firmas de vecinos de Sangüesa en defensa de los puestos de trabajo y por la readmisión de los dos trabajadores despedidos.
Los grupos municipales se reunieron ayer por primera vez con los responsables de la empresa Soysana Jordi Gual, gerente, y el asesor Carlos Arraiza. Estos desmintieron las quejas de los huelguistas y señalaron que en ningún caso ha habido trato vejatorio hacia los trabajadores, como denuncian éstos. En relación a los servicios mínimos que el Ayuntamiento decretó pero que no han entrado en vigor, el secretario informó de una sentencia en un caso similar según la cual los servicios mínimos no pueden afectar a toda la instalación sino únicamente para el funcionamiento de las escuelas deportivas. Así las cosas, la junta de gobierno local se volverá a reunir hoy para decidir qué servicios mínimos decreta.
La huelga comenzó el pasado 30 de noviembre y los trabajadores se concentran desde ese día a las puertas del Ayuntamiento para denunciar la situación y recoger firmas de apoyo. Se quejan también de que las instalaciones sigan abiertas al público con tres empleados trabajando por el peligro que se pueda derivar de ello para los usuarios. Consideran asimismo, que la empresa quiere ahorrarse dinero, algo que también, afirman, está consintiendo el Ayuntamiento, porque la empresa no cumple las condiciones iniciales del contrato. En este sentido, expresan su desacuerdo con las manifestaciones de Jordi Gual, de que a pesar de la huelga, se está dando el mejor servicio.
Por otra parte, el grupo de la izquierda abertzale en el Ayuntamiento se ha solidarizado con los trabajadores y denuncia la forma en que la empresa ha gestionado el servicio municipal "empeorando las condiciones de trabajo, con un trato muy deficiente y prepotente hacia la plantilla, desembocando con el despido de dos trabajadores con lo que es muy difícil mantener adecuadamente todas las instalaciones y garantizar la calidad del servicio", mantienen.