peralta. La posible contratación de un gerente para la Mancomunidad de Residuos Sólidos Urbanos de la Ribera Alta ha sido la chispa que ha movilizado tanto a su comisión de personal, como a los trabajadores y a sus dos enlaces sindicales, y ha destapado el malestar entre la plantilla por cómo se desarrolla el trabajo en la planta de reciclaje de Moratiel. Los dos enlaces sindicales de los trabajadores de la Mancomunidad y de la empresa de servicios Ribera Alta piden la dimisión de la presidenta de la entidad, Lourdes Aramburu. Otros catorce trabajadores ya han mostrado su apoyo a la concejala peraltesa y afirman sentirse "marginados" por sus representantes sindicales. Asimismo, éstos acusan a los enlaces de CCOO y UGT de revocar de forma sistemática "cualquier nueva candidatura sindical que no sea del agrado del encargado de la planta".
La MRSU Ribera Alta está compuesta por nueve ayuntamientos (Azagra, Cadreita, Falces, Funes, Marcilla, Milagro, Peralta, San Adrián y Villafranca), y cuenta, según los datos de la comisión permanente, con 24 trabajadores fijos en planta, tres en oficina y seis sustitutos (a día de ayer había seis personas de baja).
Ayer se convocaron en Peralta sendas ruedas de prensa por parte de los enlaces sindicales y por parte de la presidenta de la Mancomunidad. Esta última estuvo respaldada por otros dos miembros de la comisión permanente y a su vez de la comisión de personal, Ignacio Gutiérrez, concejal en Azagra, y Gorka Azcona, concejal en Villafranca, y por siete trabajadores que quisieron mostrarle su apoyo.
Quejas sindicales El jueves por la noche se remitió una carta sin firmar a los nueve ayuntamientos donde se pedía la dimisión de Lourdes Aramburu. Este mismo escrito se presentó ayer a la prensa por parte de Óscar Jiménez, delegado del personal de la Mancomunidad por Comisiones Obreras; Santiago Costa, responsable de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO en las zonas de Estella y Tafalla, y Víctor Vergara, secretario general del Sector de Servicios a la Comunidad de UGT en Navarra, que acudió en representación de Fernando Soto, enlace de los trabajadores de la empresa de servicios que actualmente se encuentra de baja por ansiedad laboral. En su escrito apuntan que la presidenta de la Mancomunidad "se niega al diálogo"; está haciendo "una mala gestión y dilapidando el dinero público con despidos improcedentes", y "su manera de actuar ha generado sentimientos de acoso laboral".
Por su parte, la comisión de personal, representada por Lourdes Aramburu (presidenta), Ignacio Gutiérrez y Gorka Azcona, negó ayer rotundamente en su rueda de prensa estas acusaciones: "Cuando entramos en la Mancomunidad creamos la comisión de personal porque los trabajadores nos dijeron que las cosas no funcionaban bien y que no se sentían representados por sus enlaces sindicales". Asimismo, añadieron que esta movilización está guiada por un grupo reducido de la plantilla, al que no le interesa que entre un gerente que coordine su trabajo. "Lo único que pretendemos es que se haga un buen servicio y creemos que hace falta un gerente que no cambie cada cuatro años y que esté cualificado para poner orden en esta empresa. Hemos dado todas las facilidades a los trabajadores, a todos, y luchamos por que todos los miembros de la plantilla sean iguales. Y queremos dejar claro que los representantes sindicales no avisan de sus asambleas a todos los trabajadores, hecho que nos parece muy grave", expresaba Lourdes Aramburu.
el lunes, asamblea general Este lunes se celebrará la asamblea general de la MRSU Ribera Alta en Peralta, donde Lourdes Aramburu confía en obtener mayoría de votos para ratificar su puesto como presidenta y para la contratación de un gerente. Aramburu quiso además agradecer ayer el apoyo que le están mostrando trabajadores, asamblea, junta permanente y Ayuntamiento de Peralta. "Si fuera por mi familia yo estaría en mi casa, porque los 700 euros al mes que cobro por esto no compensan lo que estoy pasando", apuntó. "Hay trabajadores que me han confesado que saludarme en la planta de Moratiel es ir al paredón", añadía Aramburu.
Ayer también se presentó un escrito firmado por al menos catorce trabajadores de la Mancomunidad donde muestran su "sorpresa" por el comunicado de los enlaces sindicales. "Las acusaciones que se plasman en ese escrito hacia la presidenta nos parecen falsas y estamos de acuerdo en la contratación de un gerente", exponen.