cintruénigo. El pasado 8 de diciembre Cintruénigo celebró la fiesta de la Purísima, una cita que para el pueblo cirbonero tiene una connotación especial y en la que los actos religiosos tienen lugar en la ermita que se encuentra a un kilómetro del casco urbano.

Desde primera hora de la mañana los auroros salieron por las calles para entonar la aurora en honor de la Inmaculada. Luego a las 8.30, precedidos por los estandartes de los auroros y los de la hermandad de la Purísima que cuenta con 827 cofrades, una comitiva partió de la iglesia rezando el rosario hasta la ermita.

Finalizada la misa, se sirvieron unas pastas y vino generoso a los asistentes junto a una hoguera que se prepara junto a la entrada. A lo largo de toda la mañana la ermita se vio desbordada por la gran cantidad de personas que acudieron en unos casos caminando y en otros con sus vehículos por lo que Policía Local, Protección Civil y Policía Foral montaron un amplio dispositivo. Una vez que concluyeron los actos religiosos la fiesta se trasladó a la población y a la hora del aperitivo bares y cafeterías se vieron desbordadas de clientes.

El día anterior a esta fiesta se había quemado en la zona de Los Paseos la tradicional hoguera y el colectivo de ciudadanos colombianos celebraron la Noche de las velitas una tradición que consiste en encender unas velas a lo largo de los laterales de los paseos.