en respuesta a la nota de la junta directiva de la SD Itxako, quiero aclarar lo siguiente:
- Donde afirmo que me he dirigido a la junta directiva, lo digo porque el día 22 de julio de 2010 estuve reunido con el vocal (creo que responsable de prensa) Juan Andrés Pastor, para hablar de este asunto. Daba por hecho que transmitió mis opiniones a la junta. Si la junta me informó por deferencia (según dice en su nota) por medio del Sr. Pastor, yo utilicé el mismo medio para expresar mi disconformidad.
- La interpretación de los estatutos daría para mucho. Las facultades que se otorgan a la junta en los puntos h) y k) del artículo 31 están precedidos por el punto a) "ejecutar lo acordado en Asamblea General". Insisto en mi convencimiento de que, por lo que significa para todos ("...elemento gráfico por excelencia del club..." como se decía en la presentación del nuevo) no puede ni debe ser facultad exclusiva de la junta directiva, y se debería haber consultado previamente a los socios en asamblea sobre el cambio de la imagen de nuestro club. Quiero entender que la relevancia del escudo que representa al Itxako no es comparable con la marca del material deportivo que se utilice en cada momento. No acabo de entender el comentario que aparece en DIARIO DE NOTICIAS el día 11 donde se afirma que "todo se ha hecho de forma correcta y legal, con el apoyo de la mayoría de los socios...." si no conocía nadie esa decisión hasta que apareció en la prensa. Insisto otra vez: ¿Quién conoce algún club cuya junta directiva, por su cuenta, borre toda la simbología de un escudo presentando uno completamente distinto y pretenda que lo traguen los socios?
- Reconozco que en lo que me refiero al cambio del nombre, el art. 1 de los estatutos lo deja bien claro: son de la Sociedad Deportiva Itxako. Que sea por muchos años.
- Estaré siempre agradecido a la junta por haber conocido el cambio de escudo la víspera de aparecer en la prensa.
- Para mí no es suficiente decir que se informó a los medios de comunicación sobre el error de la autoría del nuevo escudo; la responsabilidad de la rectificación será del propio club o del autor.
- Los socios tienen derecho, y no obligación, de asistir a las asambleas; eso no quiere decir que no se puedan informar. Sería interesante revisar los índices de asistencia a las mismas.
- El cauce más directo que tuve siempre presente fue el propio club (como lo hice a los días de aparecer la noticia). Lo que ocurre es que de nada sirve tener libertad para expresarse si las decisiones están tomadas.
- En cuanto a las respuestas enviadas a la web del club, no creo que sea un dato fiable ni para bien ni para mal por no corresponderse un socio, un voto.
- Me da la impresión de que el escudo incluso trasciende de los socios. Todos tenemos alguna afición o nos sentimos identificados con algún club y, qué duda cabe, el nombre y el escudo son el símbolo de referencia.
- A partir de aquí, son los socios y los que se sientan implicados los que deben mover ficha.