tudela. El anuncio por parte de Igeriketa Lantzen de que, tras seis despidos, la plantilla de las piscinas cubiertas de Tudela había desconvocado la huelga prevista para el día 24, provocó ayer una reacción inmediata por parte del sindicato ELA, que denunció "un grave atentado a los derechos laborales" y adelantó su intención de emprender actuaciones jurídicas y sindicales ante la situación. Tras confirmar que los despidos no son 6 sino 7, desde ELA revelaron que entre ellos se encuentra el de la delegada sindical. "Ante la desconvocatoria de huelga que ha recibido la dirección de empresa queremos manifestar que la convocatoria de huelga está realizada por la delegada sindical, sujeta legítima para ello, y por tanto, hoy por hoy no hay ninguna desconvocatoria de huelga", apuntaron. Respecto a lo que calificaron de "actuación grave", representantes del sindicato afirmaron que "esta empresa subcontratada del Ayuntamiento de Tudela atenta gravemente los derechos de los trabajadores y trabajadoras con su actuación dolosa y absolutamente ilegal, corresponsabilizando al Ayuntamiento del despido de 7 trabajadoras, incluida la delegada". Respecto a estas extinciones de contrato, ELA advirtió de que "los despidos que la empresa ha comunicado pueden ser pagados con dinero público si el Ayuntamiento no se involucra realmente en este problema" y entendieron que habrá que dilucidar "si este acto con el beneplácito del Consistorio puede constituir un delito contra la Ley Orgánica de Libertad Sindical (LOLS)".

antecedentes Según el comunicado emitido hace dos días por la empresa para comunicar la desconvocatoria de huelga, Igeriketa Lantzen comunicó el 30 de noviembre a trabajadores y Ayuntamiento su crítica situación. Sin embargo, el sindicato niega este extremo y afirma que el Consistorio se enteró de esta circunstancia en la reunión que mantuvo el alcalde el 13 de diciembre con una representante de la formación y con la oposición. Otras matizaciones en torno al comunicado de la empresa tienen que ver con la propuesta de ERE que se presentó a los trabajadores. Según ELA, "lo único que se les dio fue una hoja de Excel, que la empresa denomina Expediente de Regulación, en la que se recogen 4 despidos y reducciones de jornada para parte de la plantilla al 80%, incumpliendo la legalidad vigente que establece una reducción de jornada entre un 10% y un 70%". Ante este documento, la representación sindical admitió el ERE si se retiraban los despidos y se garantizaba el pago de las dos nóminas no pagadas. Pero "ante la negativa de la dirección de retirar los despidos se decidió convocar la huelga". Dicha convocatoria, curiosamente, sólo puede ser realizada por la delegada sindical (es una de las despedidas), sujeta legítima para ello, y desconvocada también por ella.