anSIOSOS estaban ayer los niños de Estella con la apertura de la que es la primera pista de patinaje que pisa la ciudad. Recién obtenidas las vacaciones se agolpaban a la entrada de la taquilla para patinar por el módico precio de dos euros, la media hora.

Entre los pequeños había de todo. Aquellos que carecían de experiencia sobre patines y otros como Félix Paternáin, de 9 años, que una hora más tarde ya habían entrado, salido y se encontraba preparado para volver a deslizarse. "He patinado muchas veces y en esta nueva pista también, me ha gustado mucho", aseguraba. Junto a él se encontraba Iñaki Remón, de su misma edad, que aunque no lo había hecho estaba convencido de que iba a saber patinar. Cristina Miñano, de 12 años, se encontraba con Noemí Jiménez y Ainara Landa, ambas de 9, y explicaban que es diferente el modo de patinar en la pista respecto al suelo. "Nosotras sabemos patinar con los de línea en la calle. Es muy diferente porque aquí te deslizas", explicaban y aseguraban que volverán en los próximos días. Las tres jóvenes añadían que la pista "no está fría" y es que la de Estella es sintética.

la pista Respecto a esto, el responsable de la empresa propietaria de la pista, Aiteko, Carlos Aizpuru, explicaba que son varias las diferencias entre unas pistas y otras. "Son cosas diferentes, aunque siempre se tienda a comparar. La ventaja de esta pista respecto a la de hielo es que requiere menos mantenimiento basta con lijarla y echarle líquido deslizante. Además, no consume luz y requiere poco tiempo de montaje y desmontaje", explica este responsable que señala que su empresa ha acercado a Estella 150 pares de patines. "Desde la talla 32 hasta la 47".

Para poder patinar se puede adquirir un ticket en la taquilla que se ha instalado. Además, como esta actividad la organiza la Asociación de Comerciantes, los cien establecimientos que han participado en la campaña de Navidad regalarán a sus clientes 5.000 ticket que dan derecho a dos entradas.

La pista, que financia en buena parte el Ayuntamiento, está instalada en la calle Baja Navarra y tiene en total 200 metros cuadrados que hasta el día 2 de enero, incluido, serán fuente de diversión.