tudela. Emoción de los más mayores y cierto recelo de los más pequeños fueron las notas predominantes en los rostros de los niños que quisieron recibir al Olentzero a su llegada a Tudela que contó con algo menos de público que el año pasado por las bajas temperaturas. Durante cerca de veinte minutos estuvo hablando con pequeños que subían a sus rodillas para contarles qué regalos habían pedido o si se habían portado bien. Algunos lloraron al verlo de cerca y otros no acertaban a decir una palabra.

El viejo carbonero llegó sobre las 18.00 horas a la peña Beterri, con el fin de saludar a todo el que se le acercara y para que los niños y niñas de Tudela puieran estar con él. Luego, hacia las 19.00 horas, comenzó su paseo por las calles hasta llegar a la plaza de Los Fueros acompañados por zampanzar, zambombas, txistularis y voces corales.

El acto estuvo organizado por la peña Beterri, la ikastola Argia y los gaiteros de Tudela y pese a todo contó con la participación de miles de tudelanos que siguieron el recorrido del carbonero. Como en años anteriores la comitiva partió de la plaza de san Nicolás para después subir por Serralta, llegar a la plaza de Mercadal y atravesar la calle Bóveda para salir a Herrerías, de ahí pasó a la calle Yanguas y Miranda para desembocar en la plaza de Los Fueros.

A su llegada a la plaza de Los Fueros fue recibido por diversas canciones del grupo Tutera Kantuz desde el kiosco.