¿QUIÉN no ha visto alguna vez en la televisión a los patinadores profesionales sobre hielo y ha deseado deslizarse como ellos? Desde la semana pasada los vecinos de la Ribera pueden hacerlo en la pista de hielo sintético que ha montado el Ayuntamiento de Tudela en el complejo deportivo Ribotas y que permanecerá abierta hasta el 10 de enero en horario de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 21.00 horas.
Patines, guantes, ganas de divertirse y reírse de uno mismo. Estos son los elementos necesarios para pasar un buen rato en la pista de 300 metros cuadrados que ya han probado cerca de 200 personas desde el día 17. Por tan sólo tres euros, los usuarios podrán utilizarla durante 30 minutos, y por cinco euros, durante una hora, aunque no hay un límite establecido. Personas mayores, cuadrillas de jóvenes y niños pasan diariamente por la instalación para practicar este deporte aunque más de uno más se lleva consigo además de las ganas de repetir, algún que otro moratón, ya que aquellos que ya la han estrenado coinciden en que este material resbala mucho.
"Es un éxito relativo porque con este tiempo de lluvia y viento y que hasta ahora los niños tenían colegio, pues la gente no se animaba a venir, pero a partir de ahora vendrán más porque ya hay vacaciones", comenta José Luis Fernández Garate, encargado de vigilar a los usuarios y monitor de la Escuela Municipal de Patinaje de Tudela. Además, Fernández ha anunciado por los centros escolares de la capital ribera la instalación de la pista y ha animado a los cerca de 100 niños que practican patinaje en la escuela municipal a que aprovechen esta oportunidad.
novedad La pista, una novedad que ya barajaba el Consistorio tudelano desde hacía bastante tiempo y que era demandada por los vecinos, pretende ser una actividad para hacer deporte durante las navidades y una alternativa a la pista de hielo de Pamplona, a pesar de que la tudelana está montada con piezas de un plástico especial muy grueso al que se le echa silicona para que los patines deslicen de la misma forma. Hasta ahora, varios de los vecinos que han usado la cancha están de acuerdo en que la sensación es similar a las de hielo y lo mejor: que no existe sensación de frío.