lA intensa nevada caída en los últimos días en Lezáun ha dejado muchas de sus calles convertidas en una auténtica pista de hielo. Por algunas resultaba complicado, incluso ayer cuando había mejorado la situación, mantener el equilibrio y desde el sábado ha habido más de una caída, aunque por suerte sin consecuencias de gravedad. Hay quien lleva ya unos días sin salir de casa por precaución y quien no se atreve a llegar hasta la puerta de su casa en coche.

Ante esa situación, muchos de los vecinos no entienden la decisión del Ayuntamiento de no utilizar sal para combatir el hielo, una decisión que no es nueva, tal y como explica la alcaldesa, Carmen López. "La tomamos el año pasado porque la sal estropeaba las calles, que son nuevas. Ya entonces no echamos, aunque algunos vecinos lo hicieron a modo particular y se notaba perfectamente luego dónde se había echado por el destrozo. Es que la sal estropea las calles, se come el cemento, y estamos hablando de mucho dinero y de muchos años que llevábamos esperando una subvención. Y aunque echásemos, tampoco se solucionaría todo el problema".

El Ayuntamiento considera que cuando el temporal llega hay que elegir. "Tenemos que optar o porque se estropeen las calles para siempre o por pasar cuatro días al año intentando salir de casa lo menos posible y teniendo cuidado. De todas formas, si cualquier vecino tiene una urgencia puede llamar al alguacil para que le lleve donde necesite con el todoterreno", añadió López, quien explica que "en muchos sitios hacen lo mismo, sobre todo en los que las calles son nuevas. Aquí no echamos ni en las nuevas ni en las viejas". López dice que Lezáun es una localidad en la que "el tiempo es el que es", aunque el problema se genera cuando, tras pasar el quitanieves, "empiezan a circular muchos coches que van apelmazando lo que queda, ahí es donde más hielo hay. Pero en un par de días ya no habrá nada".

Según comentaban ayer algunos vecinos, hay quien no se ha atrevido a salir de casa el fin de semana "ni a por el pan". Por eso, "o te quitas el hielo de alrededor de tu casa con la pala, o tienes que esperar a que se vaya. Yo prefiero que echen sal y se estropee la calle a romperme yo un brazo o una pierna", comentaba una mujer. Otro vecino, Emilio Otxandorena, de 81 años, explicaba que nevadas así "son normales en Lezáun, aunque ésta, de unos 15 ó 20 centímetros, es la mayor del año. Es curioso porque desde San Andrés el pueblo ha amanecido más días con nieve que sin ella. Lo más peligroso es a las 11.00 de la mañana, cuando empieza a deshelar un poco".