tudela. Habían esperado casi 74 años para volver a verlos y Aranzadi les proporcionó la oportunidad de hacerlo. Fue el 6 de febrero, después de una jornada agotadora en un rincón del cementerio de Tudela, donde voluntarios y familiares tiraron de pico y pala para recuperar los cuerpos de Bonifacio Gracia Enciso e Higinio Arriazu Gil, ambos fusilados en agosto de 1936 en Ablitas, cuando tenían 51 y 30 años, respectivamente. El proceso lo había iniciado la Asociación Para No Olvidar, presidida por la hija de Bonifacio, Carolina Ruiz que, acompañada de su hermano Rosendo, asistió al hallazgo del cuerpo de su padre en el mismo lugar en el que desde siempre habían ido desde pequeños a depositar flores. Era un secreto a voces que los cuerpos estaban allí, pero hizo falta mucho esfuerzo, económico y de unión de voluntades personales, para sacarlo a la luz. En la exhumación, que se prolongó por espacio de más de 12 horas, participaron voluntarios de Aranzadi y el director de Antropología, Paco Etxeberría. El forense estuvo también, unos meses después en el homenaje que Ablitas rindió a sus vecinos asesinados. Fue en el Ayuntamiento de la localidad, en un ambiente de reconciliación que culminó con un emotivo acto en el monolito de piedra de cantera que la asociación colocó en el camposanto y en el que también se pueden leer los nombres de Pablo Antón Enciso, Vicente Baigorri Pérez, Leonardo Enciso Huguet, Saturnino Escribano Villafranca, Hilarión Navarro Ruiz y Félix Reinaldo Ruiz.

ruta delictiva Mientras unos recuperaban parte de la historia común de la Ribera, otros hacían su agosto en pleno invierno. Ocurría en la madrugada del 4 al 5 de febrero, cuando los cacos butroneaban los muros de dos gasolineras de Tudela y Murchante, separadas apenas por cinco kilómetros y a escasa distancia de la comisaría de la Policía Foral. Los ladrones estaban especialmente activos aquella noche y no desperdiciaron la ocasión para entrar en el restaurante ERG y en los bares Vargas, Paul y Basiano de Murchante. Poco botín en todos los casos, pero demasiados destrozos, sobre todo teniendo en cuenta que estos establecimientos habían sido asaltados en numerosas ocasiones anteriores.

ex-alcaldes de corella El 9 de febrero un estudio advertía de la necesidad de una segunda biblioteca en Tudela, pero en Corella, el Consistorio hacía sus cuentas para otorgar ayudas económicas por valor de 10.325 euros a tres ex-alcaldes y correr, así, con los gastos de abogados que éstos habían tenido que asumir al verse implicados en procesos judiciales relacionados con sus cargos. Ramón Jiménez (PSN), Javier García (UPN) y Matías Jiménez (UPN) se vieron beneficiados por el artículo 75.4 de la Ley Reguladora de las Bases de Régimen Local y recibieron una indemnización por los gastos ocasionados en el desempeño de sus labores de Alcaldía. Por su parte, el hasta entonces gerente de la Ciudad Agroalimentaria de Tudela, Germán Beroiz, abandonaba su puesto "de mutuo acuerdo con el Gobierno de Navarra". En su lugar, entró a desempeñar las funciones de gerencia del gran polígono Iñaki Goñi. También abandonaban su cargos por desavenencias con la alcaldesa, las ediles de UPN de Cabanillas, Salomé Elía y Fabiola Zatorre.

deportes

l Susto en Cortes. El susto de la jornada de Tercera del 20 de febrero lo dio el futbolista de Oberena, Peio Zabalza. El centrocampista de 26 años sufrió una mala caída cuando disputaba un balón, comenzó a sufrir espasmos y se tragó la lengua. Los 15 minutos que estuvo en el suelo parecieron horas para compañeros y público.

l I Medio Maratón Ciudad de Tudela. El bilbaíno Josu Amutio estrenó el palmarés de la prueba que se disputaba por primera vez. No tuvo rival. En la prueba femenina se impuso Cristina Jiménez, de Zaragoza.

la cifra

92%

l Incremento. El paro en el sector agrícola en Tudela había aumentado un 92% en un año. El mal dato se conocía en febrero y el desempleo también afectaba a las mujeres. Sólo Corella y Cintruénigo redujeron la cifra.