artajona. El Ayuntamiento de Artajona ha realizado una cuidadosa labor de iluminación del Cerco de Artajona que se inauguró el pasado 31 de diciembre, con un desembolso de 166.899,56 euros, de los cuales el Consistorio sólo ha abonado alrededor de 24.200 euros, dado que con los fondos europeos gestionados por el Consorcio de Desarrollo de la Zona Media se ha financiado el 50% del proyecto y Caja Rural ha contribuido con otros 56.000 euros.
Llevado a cabo por la empresa local Electricidad Oficialdegui, el proyecto de iluminación del Cerco se ha demorado durante más de tres años debido "a los problemas que han ido surgiendo", explica el alcalde, Pedro Egea. "En un principio parecía algo sencillo pero el arquitecto vio dificultades. Ahora podemos decir satisfechos que ha cambiado radicalmente la cara norte del Cerco y que cada vez se parece más a la realidad. La luz vertical blanca que hemos instalado, eso sí de bajo consumo, realza el relieve de la piedra y me atrevería a decir que ahora está mucho más bonito que antes", indica Egea.
En concreto, las bombillas que se han instalado en el Cerco son las mismas que ya utilizó en su momento la Institución Príncipe de Viana en el alumbrado de la iglesia de San Saturnino, es decir, de 70 vatios. Los visitantes que quieran contemplar esta nueva perspectiva del recinto amurallado podrán hacerlo desde las 19 hasta las 00.30 horas, aunque este horario "irá variando en base a la estación del año en la que nos encontremos", comenta Egea. "En verano regularemos las luces para que permanezcan encendidas hasta la 1 ó 1.30 y estamos manteniendo conversaciones con una empresa de turismo para que, de cara al verano, organice visitas guiadas por el monumento", añade el primer edil.
Asimismo, indica que desde el Consistorio seguirán impulsando los proyectos de mejora de estas instalaciones. "Hemos mandado al centro común de cooperación para Aquitania y Navarra un proyecto de recrecimiento de la zona Norte del Cerco para que nos subvencionen la obra. Si nos lo concedieran, el Cerco quedaría más bonito todavía", argumenta Egea, quien reconoce que "falta de alumbrar una torre que da al pueblo, pero hasta que no acabe la pavimentación no se colocarán las luminarias porque puede variar la rasante".