El titular de la Plaza 2 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Almería ha condenado a un año y nueve meses de prisión a un hombre que arremetió contra una pareja de agentes de la Guardia Civil en Roquetas de Mar (Almería) al grito de "os voy a matar" cuando estos le requirieron para que dejara de aporrear la puerta de un familiar.

Condena

La sentencia, dictada en firme ante el reconocimiento de hechos por parte del acusado, lo condena por un delito de atentado a agentes de la autoridad así como por un delito leve de lesiones, sentido en el que se le imponen además dos meses de multa a razón de seis euros diarios.

El condenado deberá además hacer frente a una indemnización de 240 euros por las lesiones que provocó al agente que fue asistido por la letrada de la AUGC Marta Ortiz, según consta en la resolución judicial consultada por Europa Press.

El texto declara probado que el acusado, al que ya le constaban una condena anterior por un delito de resistencia a agentes de la autoridad en Jaén, se encontraba sobre las 20,00 horas del 9 de agosto de 2025 golpeando la puerta de la vivienda de un tía suya en el municipio roquetero, lo que motivó que se avisara a la Guardia Civil.

Los agentes se personaron en el lugar y requirieron al acusado para que se apartase de la puerta y se marchase del lugar. Sin embargo, éste se abalanzó sobre uno de los agentes a la vez que gritaba "españolitos de mierda, pedazo de maricones, os voy a matar".

Con la ayuda de su compañero, los agentes tuvieron que reducir al acusado ante el "estado de agresividad" que presentaba, de modo que incluso durante ese momento y en su posterior traslado a dependencias oficiales estuvo "lanzando patadas" tanto a los guardias civiles como al vehículo policial.

Una vez en el acuartelamiento, cuando lo ingresaron en el calabozo, el acusado siguió "con actitud agresiva" y "golpeó de forma reiterada la puerta de éste", de modo que también profirió diferentes "amenazas e insultos" a los agentes presentes en el lugar. A consecuencia del forcejeo inicial, uno de los agentes sufrió una lesión leve en la mano derecha por la que requirió una sola asistencia sanitaria, de la que tardó cuatro días en sanar.