Aunque parecía que el verano había llegado para quedarse en la Comunidad Foral de Navarra, el clima vuelve a dar un giro inesperado que obligará a sacar los paraguas y algo de ropa de abrigo en la mayoría del territorio a finales de semana.
Mientras que la semana pasada las temperaturas máximas llegaron a superar los 36 ºC en algunas zonas, desde este martes, se espera que las máximas del día apenas sorbepasen los 20 ºC, excepto en la zona de la Ribera, donde el clima se mantendrá más templado y la probabilidad de precipitaciones será mucho menor. Así, este lunes será el último día de la ola de calor que llevaba más de una semana sorprendiendo a los navarros con un bochorno inusual para el mes de mayo.
Lluvia a final de semana
La zona más castigada por este cambio meteorológico será la vertiente cantábrica, a la que le esperan varias jornadas de lluvia que se prolongarán desde el martes hasta, como mínimo, el sábado, y en las que no se superarán los 20 ºC. Entretanto, la temperatura máxima durante los próximos días en la zona media será de unos 24 ºC y en la pirenaica, de 22 ºC. Las precipitaciones y la nubosidad comenzarán en el Pirineo a partir del martes, mientras que el mal tiempo se intensificará en la zona central, sobre todo, una vez pasado el miércoles.
La Ribera experimentará intervalos nubosos durante los próximos días, pero esta zona parece librarse de las precipitaciones y mantener un clima cálido, con máximas de 27 grados .