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"Nunca me he arrepentido de lo que he hecho en Orkoien, creo que siempre he actuado bajo la más estricta legalidad"

Tras 21 años como alcalde, Casimiro Larrea ha decidido retirarse de la primera línea de fuego de la política municipal y ceder el testigo a Carlos Arróniz al frente de UIO. Se va "orgulloso" por la labor desempeñada, aunque reconoce que ha habido momentos "duros", en especial en los últimos años

"Nunca me he arrepentido de lo que he hecho en Orkoien, creo que siempre he actuado bajo la más estricta legalidad"Foto: JAVIER BERGASA

orkoien. ¿Qué balance realiza de estos 21 años en la alcaldía?

Absolutamente positivo. Yo conozco este pueblo desde hace más de 40 años. Por entonces había un núcleo de población, conocido como el barrio de San José Obrero ahora llamado Kupueta, compuesto de emigrantes de otras zonas del Estado español, sobre todo de Andalucía y Extremadura, y de gente de Navarra que habíamos comprado aquí una vivienda porque eran asequibles y baratas. Además, estaba el pueblo viejo, el de toda la vida, con sus 230 habitantes. Pero se crearon una serie de diferencias culturales y sociales que se mantuvieron durante varios años. La suerte que tuvo este pueblo es que el barrio estaba compuesto por gente trabajadora e implicada en el movimiento obrero de por aquel entonces. La localidad empezó a tener servicios, se constituyó la asociación de vecinos, se puso un pequeño rastrillo, se empezó a pelear por el centro médico, etc... Pero cuando yo entré como alcalde, en 1991, a este pueblo no querían venir ni los taxis, porque era una especie de gueto, como ocurría con el barrio de Etxabakoitz: tenía fama de barrio pobre, donde había prostitución, droga... Era una especie de gueto, pero donde había que empezar a trabajar para llegar hasta donde ha llegado. Hemos conseguido hacer un pueblo donde se ha construido mucha industria, pero sin entremezclarse con la vivienda.

Habla de industria. ¿Cuántos polígonos se han promovido estos años y que porcentaje de riqueza han reportado al Ayuntamiento?

Tenemos siete polígonos industriales, de los que cuatro -Comarca I o Agustinos, la ampliación del Comarca I, Ipertegui I y Arazuri-Orkoien- son de incidencia supramunicipal y los otros tres -Mendikur, polígono de la Muga e Ipertegui II- son de promoción privada. Yo calculo que hasta 2003 más o menos los ingresos en ICIO y en los convenios urbanísticos realizados con Nasuinsa en unos momentos y con la iniciativa privada en otros han podido reportar en torno a 7 mil millones de las antiguas pesetas.

Polígonos que han dado empleo a vecinos de Orkoien pero, con esto de la crisis, ¿cómo ha afectado a los habitantes? ¿Manejan datos concretos sobre desempleo en la localidad?

Datos muy concretos no tenemos. Parece ser que no hay una repercusión excesiva, aunque sí que desde los Servicios Sociales se está trabajando en ayudas a comedor, banco de alimentos, etc. Siempre hay gente que está más necesitada, pero en términos generales yo creo que no.

¿Qué otras necesidades tiene ahora Orkoien y qué está haciendo el Consistorio para paliarlas?

Necesidades en un pueblo siempre hay, pero si de algo podemos presumir es de los servicios que tenemos. Somos un pueblo de 3.800 habitantes, pero tenemos un centro de planificación propio; servicio médico con medicina general, pediatría y extracciones de sangre; local joven; ludotecas; guardería; ahora vamos a inaugurar el centro cívico; instalaciones deportivas como frontón, campo de fútbol, polideportivo o piscinas cubiertas... Tenemos lo indispensable. De lo que más ha carecido este pueblo años atrás era el transporte, pero desde que conseguimos entrar en el I Plan de Transportes, con el servicio que tenemos cada 30 minutos, aún siendo deficitario, es más que suficiente.

Orkoien también ha sufrido una transformación urbanística importante. Ahora mismo, ¿cuántas viviendas están proyectadas en los diferentes sectores y qué perspectivas hay de construirlas?

En los diferentes sectores tendremos previstas en torno a unas 2.400, de las cuales 1.700 ó 1.800 serán viviendas con algún tipo de protección. En cuanto a las perspectivas, el Gobierno lo único que nos dice es que todo desarrollo urbanístico debe estar debidamente justificado. Claro, la justificación dependen de de muchas cosas, si hay demanda debe haber oferta y si la demanda baja la oferta no es tan necesaria. Entonces estamos todos un poco a la expectativa. Sé que hay constructores que quieren iniciar algunos desarrollos que tenemos aquí pendientes como Cruz Blanca residencial, San Bartolomé o La Playa, que va más despacio, pero ya hay empresas que se están moviendo para urbanizar... Todos pensando, supongo, en que dentro de uno o dos años puede haber cambiado la situación lo suficiente.

¿Y hasta dónde puede crecer Orkoien? ¿Cuál es el límite?

Nosotros ahora tenemos construido el interior de las rondas, de la Oeste y la Norte, pero fuera habrá unos tres millones de metros de suelo, aunque entendemos que en este momento no hay que pensar en desarrollarlo. Pero aquí el Ayuntamiento nunca ha vendido nada, aquí las cosas se han desarrollado porque los propietarios del suelo lo han vendido. La oposición suele discrepar sobre el desarrollo urbanístico, pero creemos que lo hemos hecho bien, nos sentimos orgullosos y habrá muy pocos pueblos con una zona peatonal como la que hay en Orkoien. Para nosotros tenemos el pueblo ideal y yo me siento muy orgulloso.

¿Y con la conciencia bien tranquila?

Por supuestísimo.

Lo digo porque durante estos años se han producido noticias sobre irregularidades urbanísticas. Una de ellas, las dos famosas viviendas que se dieron "a dedo". Usted fue absuelto de prevaricación, pero la justicia dijo que había habido irregularidades. ¿Hoy en día habría actuado igual?

Hoy en día quizás tendría más cuidado de hacer las cosas, pero eso no quiere decir que no haría lo mismo. Yo nunca me he arrepentido de lo que he hecho, porque siempre he estado convencido de que he actuado bajo la más estricta legalidad. Nosotros aquí nos juntamos con la ley de 2003 y de 2004. La primera no preveía baremos para adjudicar viviendas y nosotros nos dotamos de uno. La segunda decía que había un baremo único. Siempre entendimos que las viviendas que habíamos obtenido la calificación con la ley de 2003 podíamos entregarlas con esta ley, aunque se dieran en 2006. Teníamos en la sociedad unos acuerdos adoptados, donde se decía que los vecinos de este pueblo contaban con prioridad sobre todos los demás. De los cuatro o cinco vecinos que teníamos, dos o tres poseían vivienda, así que optamos por dárselas a quienes no la tenían. Lo que pasa es que tengo un temperamento fuerte, me han buscado muchas veces la boca por eso, y como dice el refrán, por la boca muere el pez y yo he muerto en alguna ocasión por la boca. Pero eso de que habíamos otorgado a dedo estas viviendas y antes más, pues no era cierto.

Ahora el caso más candente es Aranade. Una sentencia le ha condenado a devolver los 6,7 millones que cobró por la gestión de la sociedad urbanística municipal. ¿El ayuntamiento tiene garantías de que va a recibir ese dinero?

Si a mí una persona me dice que me va a pagar unas cantidades avaladas por un banco, en principio me lo tengo que creer. Aranade ha trabajado con nosotros diez años y el trabajo que nos ha brindado ha sido satisfactorio. Ahora, basándose en que supuestamente los contratos que se hicieron no eran legales, a lo cual yo no tengo nada que decir, les condenan a que devuelvan todo el dinero que han ganado, más los impuestos, trabajando para nosotros. Una vez que hay una sentencia, yo no me voy a poner en contra de la jueza, por mucho que quieran decir los demás. Yo quiero que se cumpla la sentencia y cobrar. Ahora, ¿cómo lo hago? ¿cómo le cobro a una empresa que nos consta que tiene todos sus bienes hipotecados? Mi objetivo no es mandar al agente ejecutivo para que cierre la empresa y poner 70 familias a la calle, sino que mi objetivo es cobrar. Lo fácil es eso, si quiero hundir la empresa mando a la agencia ejecutiva para provocar una reunión de acreedores, que mañana 70 familias estén sin trabajo y nosotros sin cobrar. Pero la agencia ejecutiva sí va a querer cobrar el 20% y si nosotros no le cobramos a Aranade, vamos a ver quién paga el 20%, ¿el Ayuntamiento? Estamos hablando de 1 millón y pico de euros. La empresa nos brinda entrar en una negociación para pagar de una forma razonable los 7 millones de euros, que ninguna empresa tiene en un cajón. Nos oferta devolver la deuda en siete años de forma ascendente y no es ninguna barbaridad. Si yo no me creería que voy a cobrar, no le hubiese mandado la oferta de Aranade a la jueza para que diga si así queda saldada la deuda o si lo tengo que ejecutar yo.

¿Cómo se explica, de todas formas, que una sociedad municipal adjudique la gestión urbanística de un pueblo a una empresa privada que tenía intereses en esa localidad?

No, todo eso es posterior. Cuando se hace el primer acuerdo con Aranade en 1998, ésta no tenía ninguna propiedad en Orkoien, ninguna. Se le adjudica la gestión supuestamente legal porque la Ley de Participación y Libre Concurrencia no estaba en vigor. Lo que Aranade compró en Orkoien y todo lo demás viene a raíz del año 2003. Aranade apareció aquí porque algún propietario del suelo le dijo que había unos desarrollos urbanísticos aprobados en el Plan General, concretamente en Altos de Orkoien. Vinieron, se presentaron a mí, empezamos a hablar de la posibilidad de constituir una sociedad promotora de vivienda, donde el Ayuntamiento podía promover de protección oficial, invertir sus beneficios en infraestructuras para el pueblo y no había ningún problema.

¿Cree que no ha habido ninguna responsabilidad política, como exige la oposición?

Ninguna. Dicen que al Ayuntamiento las decisiones adoptadas han podido causar perjuicios, pero si usted tiene alguna prueba de ello, váyase al juez y ponga la denuncia.

¿Cómo piensa que ha actuado la oposición en este asunto?

Creo que se está personalizando en exceso, no se piensa en que lo importante es cobrar. Yo entiendo que la oposición no tenga en campaña electoral nada que ofrecer al pueblo y ahora lo que tiene que venderle es el desprestigio del alcalde.

Hablemos entonces de las elecciones, ¿qué puede pasar el 22-M?

Estoy seguro de que vamos a ganar las elecciones y lo digo sin acritud. Además, creo que vamos a conseguir un concejal más, en detrimento del PSN. Solo me va a quedar una pena y es que ANV o HB no se pueda presentar. Todo el mundo, al margen de estar de acuerdo o no con sus ideas, tiene derecho a que alguien le represente. Además, si se presenta, NaBai las va a pasar crudas.

¿Y qué opina de Izquierda-Ezkerra, ideológicamente cercanos a ustedes?

Creo que es una buena fusión y pueden chutar.

¿Puede hacerles daño?

No, nosotros en UIO iremos unos como independientes y otros como Izquierda Unida-Ezkerra.

¿Pero no se plantean estar dentro de la nueva coalición?

No. Cuando se produjo el juicio por las dos viviendas no hay que olvidar que quien denunció fue IU, por supuesto con mi consentimiento, pero debería haber pensado más el dar ese paso. Se abrió una brecha importante y yo decidí dejar la coalición. Pero las heridas quedaron dentro. Todo el mundo tiene derecho a la presunción de inocencia, yo no lo tuve, y al final la justicia no vio indicios de delito en lo que hice. Es lo que me duele. Yo he visto llorar a mis hijos, a mi mujer y a mi difunta madre, y al final, ¿por qué? Nunca me olvidaré del mal que me han hecho algunos, pero tampoco de la cara de felicidad de otros cuando les he dado las llaves de su piso.

¿Qué nota se pone como alcalde?

Prefiero que la nota me la pongan los vecinos. Si algo he hecho mal que me perdonen, porque no ha sido con mala intención y siempre he actuado pensando que lo hacía bien. No me arrepiento de nada, porque he hecho feliz a mucha gente. Me llevo momentos gratos, aunque también otros bastante duros.