uN pequeño riachuelo en la Cueva de los Longinos ha sustituido al lago que aporta agua al manantial del Agua Salada. Este lugar es frecuentado por decenas de estelleses que aprovechan ese enclave natural para sumergirse en verano y en invierno en el agua que mana de la roca y que mantiene una temperatura constante de 17 grados.

Esto supone que a día de hoy solo un pequeño chorro salga de la roca y que cunda la preocupación entre los estelleses que utilizan ese espacio. Si en julio dejó de brotar el agua y en aquel momento se achacó a la sequía, cabe aclarar que 2011 fue en Estella el año más seco desde al menos 1988, ahora la preocupación es la posibilidad de que esta haya encontrado otro cauce y que nunca más brote agua en la céntrica poza.

El domingo, el Grupo de Espeleología organizó una visita a la Cueva de los Longinos incluida en la fiesta que organizó la Plataforma Salvemos Los Llanos. En ese momento, se pudo ver definitivamente que el pozo de la cueva está vacío, tal y como explica Patxi Azpilicueta, del Grupo de Espeleología. "En la cueva hay dos lagos y en el de arriba, que es del que sale hacia la poza, no hay más que un riachuelo. Nunca lo había visto así", indica.

El Grupo de Espeleología sigue con atención el flujo del agua dentro de la cueva desde que en verano se secó la poza. "Nos llamaron en julio que había poca agua y desde entonces vamos entrando esporádicamente. En abril, por ejemplo, había agua, pero el viernes cuando estuvimos iluminando la cueva para realizar la visita del domingo ya vimos que no".

En cuanto a las causas, aún se desconocen. "No sabemos por qué ocurre, si es verdaderamente por la sequía continuada o es que el agua ha buscado otro cauce. No lo sabemos pero si se trata de esta segunda posibilidad, tiene mala solución", indica Azpilicueta.

Preocupado también está Jesús Iriarte, que es uno de los asiduos a la poza y que estuvo en la visita del domingo. "No había apenas agua", indica. Este habitual de ese enclave ha ido recogiendo desde julio de 2011 el flujo de agua en la poza. Por ejemplo, en noviembre salió de manera intermitente, en febrero comenzó de nuevo, en marzo dejó y en abril volvió la intermitencia, hasta ahora, cuando salen muy pocos litros.