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Jueves de poesía

El bar Saira de Lumbier acoge desde 2014 lecturas mensuales de poemas entre acordes de guitarras El colectivo local La Luna por Sombrero organiza las veladas, compartidas con el público

Jueves de poesía

lumbier - Casi con el curso a una, en octubre, arrancan en el bar Saira de Lumbier los Jueves de Poesía, encuentros poéticos que tienen su origen en la iniciativa impulsada por La Luna por Sombrero, un colectivo local formado inicialmente por Isabel García Hualde, Rocío Ramos y Pilar Alcolea, poetisas, vecinas de la comarca de Sangüesa, junto al músico Alberto Iriarte, Natasha Castañeda y Marie Olano.

Atraída por recitales en los bares de ciudades como Madrid, Isabel García Hualde pensó en la posibilidad de importar la idea a la zona y encontró la sensibilidad necesaria en el bar Saira de Lumbier, cuando Montse Serrano les acogió y su txokojunto al fuego se convirtió en el escenario ideal para recitar sus poemas. “Me gustó la idea, era bonita, diferente, y ha resultado un encuentro cultural muy agradable, con muy buena acogida”, valora satisfecha.

Los primeros recitales fueron minoritarios, nutridos de gente cercana, y desde el principio los versos se desgranaron acompañados a la guitarra por Alberto Iriarte, (Rípodas, Urraúl Bajo), que entiende que “tocar es otra forma de recitar”, y cree que es una bella iniciativa . También desde sus inicios las veladas se cierran con el joven rock acústico de Rompiendo Silencios (Eihar Gardeazabal y Franz Bosch), grupo que nació en Arboniés (Romanzado). “Nos pareció interesante colaborar con este grupo de poesía porque fomenta la cultura leída”, señalan.

Los encuentros tomaron el nombre de Jueves de Poesía y desde entonces se han escuchado muchas voces de poetas y poetisas que han atrapado sus sentimientos con los que han construido versos de amor y desamor, de humor, de guerra y paz, de compromiso y recuerdos. “La poesía es libertad, y honestidad, un telescopio que enfoca más allá de lo que el ojo ve y la piel siente, en momentos trágicos. Hay que bajarla del pedestal, tiene que llegar a la gente”, expresa Isabel García Hualde.

NUEVA ETAPA. Los Jueves de Poesía” iniciaron este otoño una nueva etapa coordinados por Blanca Eslava, con nuevo formato que ha posibilitado mayor apertura. “He buscado complicidad con las personas que formamos un equipo de mantenimiento para llegar a quienes se acercan curiosos de ver qué será y así, dejarnos seducir por recitales poéticos que intentan mostrar registros diferentes: autores actuales, poesía musicalizada, poetas que conocemos de nombre pero no sus poemas, palabras y emociones”, comenta la poetisa de Lumbier.

El corro alrededor del fuego se va haciendo más grande. En el local, cada mes es un viaje por los poemas inéditos, la mayoría, dados a conocer gracias a “la apuesta valiente y entusiasta de Isabel García Hualde” reconoce Blanca Eslava.

Por los encuentros van pasando autores vecinos de Lumbier, Sangüesa, Liédena, Aibar... Es otra forma de hacer comarca. Son cada vez más coloridos y plurales, rejuvenecidos con el aire fresco de la música de Rompiendo Silencios, o con los recientes bertsos de Pablo Pérez. Se nutren de otras experiencias de declamación e, incluso, han servido de trampolín a nuevos poemarios que han visto recientemente la luz como: De la levedad, de Ana Martínez Mongay, o Cisne azul o cisne negro, de la propia Isabel García Hualde, ambas pertenecientes al grupo de poesía Ángel Urrutia del Ateneo Navarro.

Mes a mes, se suceden las lecturas de poemas de autores locales y otros invitados con mayor o menor dominio del arte de escribir, pero con el denominador común del uso de la poesía como expresión de su forma de sentir. “Es para mí un ejercicio de introspección, un espacio intimo de creación entre el papel y los pensamientos, que me ha aportado cauce y luz para las emociones”, afirma Eslava.

De observación habla también uno de los poetas de Sangüesa, Joaquín Grau. “Al escribir un poema realizamos una introspección y un análisis de nuestros sentimientos sin perder de vista los de quienes nos rodean, lo que pasa a nuestro alrededor”.

Como invitado aporta Grau su mirada sobre los Jueves de Poesía al mismo tiempo que felicita a quienes lo organizan. “Me parecen una expresión cultural de primer orden, surgida desde la base. Son encuentros muy ricos, variados y divertidos, y animo a la gente de la zona con inquietudes poéticas a participar”.

La poesía de aquí y la del resto del mundo se adentra cada mes en el bar Saira, acompañada de interesantes relatos que inspiraron poemas con el tiempo musicalizados; con temas principales, pinturas, voces anónimas que se suman a la lectura, y ricas lenguas, que se alternan en el espacio, en puro estilo directo, desde el corazón de quien habla, hasta el de quien escucha.

“Se trata de compartir el momento literario, y descubrir la capacidad de escribir, y el deseo de escuchar lo que hacen los demás, considera Carlos Zozaya. “Es una escucha fantástica”, añade Alberto Iriarte, la que hace un público “magnífico y agradecido”, opinan, que hoy dará su cálida acogida a la sesión de marzo, que, como no podía ser de otra manera, llega con voz de mujer: poemas y canciones femeninas, entre acordes de guitarras y otras maravillosas historias.