pamplona - Javier Pérez Cueva hizo ayer efectiva su renuncia como alcalde del Valle de Ollo aduciendo motivos personales después de cinco años al frente de la entidad. Las desavenencias con los integrantes de la candidatura independiente con la que concurrió en las últimas elecciones provocaron una fallida moción de censura de sus compañeros anulada posteriormente por los tribunales por ser necesaria una mayoría reforzada imposible de alcanzar, lo que generó una situación de difícil resolución.

Con la renuncia de Pérez Cueva se pone fin a un periodo incertidumbre que ya duraba varios meses. Está previsto que el próximo alcalde sea David Campión (presidente del concejo de Beasoain Egillor) una vez se convoque el Pleno que certifique su nombramiento. Hasta entonces, será el teniente de alcalde Pedro María Andueza el que ostente la máxima responsabilidad municipal.

El último día de Pérez Cueca como regidor fue normal, según explicó ayer. A primera hora de la mañana hizo entrega de la instancia en la que anunciaba su renuncia a continuar como corporativo y a ocupar el cargo de vicepresidente segundo de la Federación Navarra de Municipios y Concejos. Permaneció en su despacho hasta casi las dos de la tarde. Tras recoger sus objetos personales, se despidió de los empleados municipales. “La despedida ha sido entrañable con los compañeros y compañeras trabajadoras del Ayuntamiento. Me voy cansado y con la satisfacción de la labor realizada durante estos intensos cinco años”, comentó el ya exalcalde del Valle de Ollo.

Reconoció que la última etapa de su mandato ha sido muy dura y que tras la experiencia vivida considera necesario introducir una serie de cambios.

En este sentido aludió a una misiva enviada a la consejera de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local Isabel Elizalde en la que hace referencia a la conveniencia de despolitizar la elección de Juez de Paz. Propone que la elección se haga desde el juzgado más conveniente y que si esto no es posible, se haga conforme a un proceso de selección previamente establecido y que dicho proceso no coincida con el cambio de gobierno municipal.

Pide también que se ofrezca a las agrupaciones locales que se constituyan para las elecciones municipales un borrador con unos estatutos y un régimen disciplinario a seguir en el caso de desavenencias.

Por último, aboga por poner en marcha un equipo de resolución de conflictos que se pueda ofrecer ante situaciones difíciles que se producen en los municipios y concejos. Este servicio supondría, según expone, un ahorro importante en abogados juicios o tasas para las entidades locales.

Su salida se produce pese a una reciente sentencia del Tribunal Administrativo de Navarra que anuló la moción de censura aprobada en el pleno municipal el pasado 13 de septiembre de 2016. Fueron sus compañeros de la agrupación Auzolan los que presentaron y votaron la iniciativa, que al no prosperar provocó una situación rocambolesca en el municipio. - Kepa García