Fiesta del paladar
feLISA Goñi Ezcurra, responsable del restaurante Venta de Ulzama, recibió el pasado domingo al medio día el Premio Navarra de Gastronomía en su 17ª edición de manos de la alcaldesa de Cintruénigo, Raquel Garbayo, quien le hizo entrega de un trofeo de nuevo diseño llevado a cabo por la joven diseñadora cirbonera Carmen Garbayo Chivite titulado Fusión, que según ella significa la “unión de Cintruénigo con la gastronomía”. El trofeo, según señaló su autora, “es un homenaje a la importancia que tuvieron en su día principalmente el alabastro y la artesanía de la madera”. Este reconocimiento se enmarcó dentro de las vigésimas Jornadas de la Gastronomía que celebró la localidad ribera de Cintruénigo a lo largo de todo el fin de semana.
Previamente a este acto de entrega de premios, fue investido como pregonero el joven tudelano Leandro Gil, que trabaja como jefe de cocina del hotel restaurante Alma de Pamplona.
Ambos protagonistas, cuya trayectoria fue destacada por la alcaldesa, destacaron en sus intervenciones la importancia de los productos navarros y, sobre todo, la importante labor de agricultores, hortelanos, ganaderos y pastores, principales artífices de la buena gastronomía que hay en Navarra. Además Felisa Goñi agradeció emocionada este reconocimiento y abogó por que las nuevas generaciones sigan interesándose por la buena gastronomía y los productos locales.
otros actos del programa La jornada se inició como en todas las ediciones anteriores, con una chistorrada popular y una degustación de tostadas en la Almazara del Ebro que contó con la presencia de numerosos asistentes. Luego en la zona de Los Paseos se montó un mercado de productos artesanos navarros.
Pero si algo contó con la presencia de numeroso público fue la parte central de las degustaciones que contó con ternera asada. El asado se realizó con un ejemplar de un año con un peso de 237 kilos, criada por el ganadero cirbonero José Manuel Simón, y que durante 12 horas fue asada por la empresa de Carlos Ibarrondo de Elorrio, una de las fijas en las 17 ediciones. Una vez depiezada consiguieron sacar del asado 1.500 raciones.
Al mismo tiempo se repartieron también raciones de alubias rojas con rabo de cerdo, elaboradas por la empresa local Camporel. También la Casa Latina, ADEREC, y la Asciación de inmigrante de Mali, ofrecieron a degustar platos típicos de sus respectivos países.
Durante toda la jornada bares y cafeterías, llenas de clientes, ofrecieron pintxos especiales. La jornada finalizó con menús de productos navarros en bares (Camelot, Caserón, Cervecería La Caña, Cotton, Decimal, 40 Ligués, El Tonelillo) y restaurantes (Hotel Restaurante Alhama, Asador Roma, Asador-Sidrería Jofar, Restaurante Maher, El Caserón y la Ribera) que desde hacía bastante tiempo tenían su aforo completo de reservas.