Hacia 1935, la actual avenida de la Baja Navarra llevaba el nombre de Fermín Galán y Ángel García Hernández, dos militares republicanos de la guarnición de Jaca que protagonizaron una sublevación en contra de la monarquía el 12 de diciembre de 1931. El motín fracasó y ambos fueron fusilados, de forma inmediata, el 14 de diciembre. La foto muestra la avenida en primerísimo plano, en el punto en el que se cruza con la calle de Paulino Caballero. Un niño se ha acercado por curiosidad hasta el centro de la calzada para ver las evoluciones del fotógrafo. Detrás vemos la calle en perspectiva, que en este tramo se iniciaba con dos casas en chaflán. La de la izquierda albergaba un garaje cuyo letrero puede aún adivinarse, mientras que en la derecha se encontraba la panadería de Equiza, que no sale por muy poco en el plano. Al fondo, cerrando la perspectiva, se ve la iglesia de San Ignacio y el pino de Diputación.
Hoy en día este punto se ha convertido en un lugar con muchísimo tráfico, de suerte que el fotógrafo debe esperar paciente a que pasen los coches, y la maniobra de aproximación del niño de 1935 adquiriría hoy tintes dramáticos. Podemos comprobar que la mayoría de los edificios han sido sustituidos, y por ello debemos felicitarnos de que la primera casa de la izquierda haya sobrevivido a los 84 años transcurridos. También está en su sitio el pino” de Diputación, cuya copa vemos asomar al fondo. En cuanto a la avenida de Galán y García Hernández, sorprende comprobar cuántas veces ha cambiado de nombre. Entre 1923 y 1927 llevó el título de avenida de Francia, y posteriormente se llamó de Alfonso XII. Durante la República se dedicó a los dos militares fusilados, y entre 1936 y 1979 llevó el nombre del General Franco. Hoy, felizmente, va dedicada a nuestra irrenunciable Sexta Merindad. Por muchos años...