SARTAGUDa - Sartaguda continúa saldando una importante deuda con algunos de sus vecinos asesinados tras el alzamiento fascista del año 36 y, de la mano de la asociación Pueblo de las Viudas, con la idea de seguir con la conmemoración del 40º aniversario de las exhumaciones, este fin de semana señalizaron la fosa de Ausejo, lugar en el que mataron a diez sartagudeses el 5 de septiembre de 1936. Fue un acto “en memoria de las personas asesinadas y de todas las que sufrieron la represión fascista por defender la tierra, el progreso y la libertad”.

Hasta allí se desplazaron el sábado cerca de medio centenar de personas, la mayoría de ellas familiares de Agapito Garatea Sádaba, Andrés Martínez Bea, Andrés Sesma García, Cipriano Montoya Mangado, Delfín Martínez Martínez, Esteban Martínez Sáenz, Francisco Merino Miranda, Martín Martínez García, Narciso Mangado Moreno y Ricardo Moreno Sola, los diez vecinos asesinados en aquel fatídico punto.

Máximo Martínez, presidente de la asociación local, fue el encargado de dar un pequeño discurso en el que no faltó un recuerdo especial para los familiares ya fallecidos que, “con entusiasmo”, colaboraron en la recuperación de los restos de los fusilados.

“El 30 de diciembre de 1978 en el kilómetro 35 de la carretera de Logroño a Zaragoza recuperamos los restos de nuestros familiares, siendo conscientes de que a ambos lados de esta carretera había numerosos asesinados de otros lugares. Por aquellos años, las llamadas exhumaciones tempranas consiguieron visualizar la barbarie que se sufrió en esta zona. A día de hoy las cunetas de toda la península todavía están llenas de fosas sin exhumar”, leyó en un pequeño manifiesto Martínez, al tiempo que reconocía durante su intervención que “creemos que este proyecto, el de marcar las fosas, es necesario para recordar a las personas fallecidas en las cunetas”.

acto familiar Tapado por una bandera republicana estaba un monolito de 90 centímetros de altura en el que lucía una placa en la que, además de los nombres y fechas en las que fueron fusilados todos ellos, aparecía un texto que dicta En memoria de las personas asesinadas y de todas las que sufrieron la represión fascista por defender la tierra, el progreso y la libertad en la parte de arriba, y Verdad frente a ocultación, justicia frente a impunidad, reparación frente a venganza, abajo.

Tampoco faltaron los testimonios de los familiares de las víctimas. Tras la intervención de Martínez tomaron brevemente la palabra Julio Sesma, ex presidente de la asociación Pueblo de las Viudas y a cuyo padre, Andrés Sesma, sacó de esa fosa. De hecho, Julio recordaba que encontró el cuerpo de su padre el tercer día de búsqueda y que “recuperar y poder enterrar los restos de mi padre fue el mayor obsequio que le pude dar a mi madre”.

También intervinieron Lucía Garatea, nieta de Agapito, Martín Navarro, nieto de Martín, así como el propio Máximo Martínez, familiar de Andrés y Delfín.

Los toques musicales no faltaron a la cita y el propio Navarro, junto con Álvaro Martínez, también nieto de Martín, interpretaron un par de canciones con la gaita y la guitarra. Este solemne acto finalizó con la Internacional.

las fosas Tras esta señalización, y las de Lodosa, Cárcar y Andosilla, el día 16 harán lo propio en la fosa de Ollakarizketa, y quedan pendientes las de Pradejón y Tudelilla.

El acto. Tuvo lugar en Ausejo, en el punto en el que el 5 de septiembre de 1936 asesinaron a 10 vecinos.

Los reconocidos. Agapito Garatea Sádaba, Andrés Martínez Bea, Andrés Sesma García, Cipriano Montoya Mangado, Delfín Martínez Martínez, Esteban Martínez Sáenz, Francisco Merino Miranda, Martín Martínez García, Narciso Mangado Moreno y Ricardo Moreno Sola.

Testimonios. Habló Julio Sesma, hijo de fusilado, y los nietos de Martín y Agapito.

Más actos. El 16 señalizarán la de Ollakarizketa y quedan Pradejón y Tudelilla.