La localidad de Arizaleta en Yerri, ha recuperado para el patrimonio de Navarra un nevero medieval ubicado en Mendizelaia, un paraje a 981 metros de altitud, que durante siglos sirvió para la conservación de la nieve y la fabricación de hielo. Este es el último proyecto que ha desarrollado Tierras de Iranzu con la colaboración de Patrimonio de Navarra y la Orve. Se trata de un nevero muy antiguo tanto por su forma como por su conservación “es uno de los tres únicos neveros elípticos, de los 169 que se conservan en Navarra”. Se trata de una infraestructura que en su momento contó también con una cúpula que protegía el hielo fabricado en el interior, pero que “no hemos podido reproducir y que lo dejamos para otra fase” aseguró Charo Apesteguía, la responsable de Tierras de Iranzu. 

Se trata de un gran pozo reconstruido con paredes de 60 cm de losas de laja, que es la piedra caliza propia del lugar. La oquedad tiene un diámetro de 5,20 m de diámetro y una profundidad de más de seis metros.

El proyecto ha recibido ayuda de la Estrategia de Desarrollo Local Participativo del PDR 2014-2020, financiado con fondos FEADER y de Gobierno de Navarra y fue gestionada por la Asociación Teder para Tierra Estella, con una inversión de 40.898€ y una subvención de Teder de 22.636€. Para el gerente de la agencia rural, Íñigo Nagore “este proyecto es el mejor ejemplo de lo que se puede hacer con estas ayudas”. 

Desde el servicio urbanístico de Tierra Estella (Orve), Rosa Senosiáin subrayó la necesidad de recuperar “fielmente” para ajustarse a cómo “entendimos que pudo ser el nevero de Arizaleta”. En la concreción del proyecto ha colaborado también la fundación Iddeas, Anfas Navarra, Cocemfe y Eunate. La presentación también contó con numerosos vecinos de Andía como Carmen Lizarraga que presentó una de las antiguas heladeras que servían para trocear el hielo y añadir otros productos. 

Arizaleta es una localidad perteneciente al valle de Yerri. “Estamos muy contentos de recuperar esta parte de nuestra historia”, aseguró Alfredo Marcalain, uno de sus vecinos. En cuanto a la explotación y usos, del hielo producido por esta nevera fueron básicamente tres: conservación de alimentos, ingesta y uso medicinal. “El hielo producido se transportaba en mulas para vender en Estella y sobre todo Pamplona”, aseguró Apesteguía.