La marcha emprendida por la plantilla del centro Benito Menni de Elizondo ha llegado hoy a Pamplona, coincidiendo con el día en que se cumplen 100 días de huelga. La movilización denuncia el cierre de uno de los edificios del centro, los despidos y el deterioro del servicio ofrecido a las personas usuarias.
Las trabajadoras y trabajadores explicaron que concluyen el recorrido en la capital navarra "porque es aquí donde se encuentran los responsables de la situación: la empresa, Fundación Hermanas Hospitalarias, y el Gobierno de Navarra", a quien acusan de sostener con dinero público un servicio que, aseguran, se encuentra en grave deterioro.
Recibimiento frente al Parlamento
Frente al Parlamento de Navarra se ha celebrado el acto de bienvenida, donde las personas asistentes formaron un pasillo para recibir a la marcha. Durante el evento, las trabajadoras decoraron un árbol de Navidad con mensajes que recogen sus principales reivindicaciones, un gesto simbólico con el que buscan visibilizar su exigencia de mejoras laborales y la defensa de un servicio público de calidad.
Con su llegada a Pamplona, la plantilla volvió a denunciar que la empresa "prioriza sus beneficios económicos a costa de la calidad asistencial y de sus condiciones laborales", al tiempo que reclaman que el Gobierno de Navarra "asuma su responsabilidad en este servicio público".
Tres jornadas de recorrido
La protesta comenzó el pasado miércoles en la Plaza de los Fueros de Elizondo, desde donde cerca de 25 trabajadoras y trabajadores iniciaron el trayecto rumbo a Pamplona. En la primera etapa caminaron hasta Oronoz-Mugairi, mientras que la segunda, ayer jueves, se desarrolló en caravana de vehículos hasta Arre. Hoy viernes completaron a pie los últimos kilómetros hasta el Parlamento de Navarra, donde a las 11.00 horas concluyó la marcha.
El conjunto de la plantilla, formada por más de 150 personas, mantiene desde hace meses una huelga que consideran imprescindible para frenar lo que califican como una degradación del servicio y un empeoramiento de sus condiciones laborales.
Condiciones laborables dignas
Eva Arrieta, representante de ELA, denunció la falta de personal y las dificultades para realizar la huelga: "Estamos de huelga y prácticamente nadie puede hacerla porque hay que cumplir los servicios mínimos", señalando que el centro funciona durante todo el año con la plantilla imprescindible para cubrir dichos mínimos.
Arrieta añadió que "es necesario más personal y les pedimos unas condiciones dignas", denunciando que "tienen unos sueldos muy precarios" y que "no puede ser que una persona que trabaje todo el mes y haga dos fines de semana además, se lleve 1.100 euros". Asimismo, subrayó que la plantilla trabaja casi 1.700 horas al año, frente a las 1.592 de Osasunbidea, y que sufren altas cargas de trabajo y calendarios que impiden la conciliación.
"Sólo pedimos unas condiciones laborales dignas y que, si realmente quieren poner el cuidado en el centro, eso pasa por poner recursos y que se den las condiciones para dar una buena calidad en el servicio", concluyó.