Alrededor de 300 vecinos participaron el pasado 30 de diciembre en una concentración en la plaza de Mélida para continuar mostrando su oposición al proyecto de construcción de una planta de biometano en el municipio de Rada, que podría afectar a localidades cercanas, incluyendo Mélida.

La movilización se enmarca en una serie de iniciativas organizadas por la plataforma vecinal local y el Ayuntamiento. El objetivo del encuentro fue informar sobre la situación de la moratoria vigente para este tipo de instalaciones y sobre la próxima regulación que el Gobierno de Navarra prevé elaborar a través de una comisión tripartita. Durante la asamblea se comunicó que la plataforma y el Ayuntamiento han contratado asesoramiento jurídico especializado para analizar el proyecto y estudiar posibles alegaciones legales, considerando la normativa vigente y los posibles efectos ambientales y sanitarios de la planta.

En el comunicado leído al finalizar la concentración, la plataforma vecinal agradeció la asistencia y subrayó su “preocupación por las consecuencias que la instalación de la macroplanta podría tener sobre la salud” de los habitantes y el desarrollo de Mélida. También instaron al Gobierno de Navarra y al Ayuntamiento de Rada a “reconsiderar la implantación del proyecto”.

El proyecto de la planta de biometano en Rada había generado ya en meses anteriores el rechazo vecinal en Mélida y otros municipios cercanos, y llevó al Ayuntamiento de Mélida a expresar reservas sobre su impacto ambiental, social y sanitario.

La polémica se enmarca dentro de un debate más amplio en Navarra sobre la expansión de plantas de biometanización y su regulación.