Casi sin tregua de la Navidad, el carnaval entró el sábado en Navarra por Uitzi en una mañana fría y lluviosa que no impidió que buena parte de los habitantes de este pequeño concejo de Larraun se metieran en la piel de diferentes personajes con ganas y mucho humor. De ello hacía gala Ane Alustiza, transformada en baliza V18. “Cómo hay quejas de que no se ve, hemos mejorado la V16 y la hemos hecho más grande, homologada por la DGT”, aseguraba. También lucía buen humor un grupo de flamenco recién llegado de Sevilla, poco acostumbrado a las bajas temperaturas de por aquí. Pero nada mejor para entrar en calor que marcarse unos bailes. 

Mecánicos, jeques árabes, hawaianas, piratas, boxeadores y superhéroes entre otros personajes, algunos inclasificables, participaron en la puskabiltza, una ronda que comienza en Goienetxe hacia las once, de arriba abajo, para finalizar en la sociedad caída la noche después de una decena de paradas. Y es que las casas de Uitzi abren sus puertas para recibir a los puskabiltzailes con un buen almuerzo y donativos para sufragar la fiesta, un día de encuentros que hace pueblo. De la organización se encarga una pareja de mayordomos, elegidos por el azar en el reparto de una baraja. Eran Mikel Martirena y Aritz Zabaleta. Aunque no se paró de comer en toda la tarde, hubo una cena que reunió a 40 comensales en la sociedad. La fiesta continuó con DJ.

Hasta la mitad del pasado siglo el carnaval se celebraba en torno al martes de ceniza, según recuerdan los mayores. Pero esos años muchos jóvenes del pueblo iban a trabajar de leñadores, sobre todo a Francia, y volvían por Navidad. Para que no se quedasen sin esta fiesta se pasó al día de Reyes. Cuando se dejó de emigrar se trasladó al domingo siguiente del 6 de enero, fecha que se mantuvo hasta hace dos años, que se adelantó al sábado, sobre todo para animar a la juventud, pero también para coger respiro antes de volver a la rutina después de un día intenso. Además, para los más fiesteros se alargan las celebraciones un día, con hamaiketako y comida popular el domingo. En la sobremesa se elegirán a los mayordomos de 2027. 

Así, ayer fue el pistoletazo de salida de unas celebraciones que se sucederán las próximas semanas por todo el territorio, sobre todo en torno al 17 de febrero, martes de ceniza. Antes habrá otros carnavales con fecha fija. En Leitza arrancarán el domingo 25. Al día siguiente los joaldunak de Ituren y Zubieta volverán a sonar sus cencerros para despertar la naturaleza.