Hoy en el Día de San Valentín, el Día de los Enamorados, Elizondo ha celebrado también su Día de Carnaval, y hay que estar muy enamorado de los carnavales para ponerte un disfraz y salir a la calle con el mal tiempo con el que ha despertado hoy el pueblo. La borrasca Oriana ha querido dejar su sello, y no ha parado de llover durante todo el día, pero eso no ha impedido que la gente se pusiera sus disfraces y saliera a la calle y al desfile matutino.
Una de las participantes en el desfile era Rosa Mary Sánchez, ex directora de la Banda de Música Recreo de Elizondo, y que junto a su cuadrilla llevan saliendo en el desfile de carnaval desde el año 2008. Para este año habían preparado el barco pesquero Joxepi de Txokoto y afirmaba que “a mal tiempo buena cara, a pesar de viento y marea, aquí estamos un año más, nos gusta mucho el carnaval. Habíamos pensado este disfraz y mira, venimos preparados con katiuskas para el agua”.
Desfile
Abriendo el desfile se pudo ver a Ramón García, con capa, y Anne Igartiburu, preparados para dar las campanadas, la presentadora no quiso hacer declaraciones “por tener vendidos los derechos a TVE”. Tras ellos, el desafío de jóvenes harrijasotzailes entre Zaldubi y Juanoxpa llamó la atención, mecánicos locos, un grupo de vendedores de la ONCE, un vehículo de la Policía Municipal con cinco agentes, un ruidoso coche con Jonan de Baraka y su cuadrilla y un vehículo de San Valentín donde no podían faltar sus cupidos.
A continuación, una cuadrilla de jóvenes iban disfrazados de vikingos con un barco que corrió peligro por la lluvia, no faltó un espectáculo de Drag Show, hawaianos que buscaban el sol, una cabra subida a una escalera al ritmo de Paquito el Chocolatero arrancó buenas risas en el público. Un Oktoberfest tardío y un Santa Claus tardío también, precedían a las monjas de Belorado que protestaban con una pancarta, De Belorado no nos moverán, y al más puro estilo Sister Act bailaban al ritmo de I will follow him.
Cerraba el desfile el barco pesquero Joxepi, que como aseguraba su patrón “nos hemos tenido que volver porque la mar está muy alterada, con olas de nueve metros, no se podía pescar, nos hemos tenido que volver con lo que había, anchoas, atún, bonito, pescadilla...”.
En las aceras y por la calle se pudo ver también una gran cantidad de cuadrillas y gente de todas las edades disfrazadas.
Tras el desfile, llegaba la hora del aperitivo y cada cuadrilla se fue de comida a los distintos restaurantes, bares o sociedades, y las sobremesas fueron largas debido a que la lluvia no dio tregua durante todo el día. Una borrasca Oriana que no pudo estropear el carnaval y que quiso pasarse por Elizondo en el Día de San Valentín y posiblemente se haya enamorado de sus carnavales como muchos elizondarras.