La II Semana del Paisajismo y Medio Rural organizada por el IES Ribera del Arga, de Peralta, con expertos perfiles técnicos a nivel nacional, ha sido un éxito y ha duplicado la asistencia, tal y como comenta el docente del centro, José Ángel Pérez-Sevilla. En torno a un centenar de trabajadores y trabajadoras de Ayuntamientos, empleados de empresas privadas y alumnado de Navarra y de otras comunidades autónomas, han asistido a las sesiones teórico prácticas que se han desarrollado entre el 16 y 20 de este mes.
El hecho de repetir la temática de Gestión del Arbolado Urbano, insiste José Ángel, se debe a que “es una forma de cerrar el círculo porque el año pasado se quedaron temas específicos en el tintero; los riesgos, plantación o enfermedades”. Y, aunque la idea es que en febrero de 2027 se celebre otra semana formativa, “deberemos valorar si lo hacemos con algo monotemático o abrimos el abanico. Estamos sondeando a los asistentes para saber qué inquietudes tienen, qué problemas son los que se encuentran en el día a día y qué temas son los que les interesan”.
Prácticas innovadoras
La edición que acaban de clausurar salió a la perfección salvo por una práctica que no pudieron hacer debido a la lluvia; una suelta de insectos beneficiosos y una cata en los jardines. Sin embargo, y de la mano de Lorena Escuer, Andrés Septién, Gabino Carballo, Jesús Puerta y Vanesa Tilán, en Peralta, por ejemplo, plantaron un árbol con un sistema novedoso de celdas para mejorar el desarrollo del mismo en un entorno urbano con un suelo lleno de inconvenientes, y en Funes participaron en una exhibición y demostración de trepa y poda en altura.
Formación de primer nivel
“Hay que poner en valor el esfuerzo de los y las ponentes; son gente de primerísimo nivel, grades expertos que se implicaron muchísimo. Una formación de este nivel es un lujo ya que solo puedes encontrarla en Madrid o Valencia y a un coste económico muy elevado. Hay que agradecer a los Ayuntamientos implicados, a la dirección del IES, así como a las entidades y empresas que colaboran para que esto sea una realidad”.
Aunque requiere de mucho esfuerzo extra, concluye Pérez-Sevilla, “merece la pena y compensa ver que la gente lo aprovecha; eso te anima a seguir y, además, se cubre un hueco y una necesidad que ahí está”.